Tuesday, November 13, 2012

Triunfalismo en escombros

Triunfalismo en escombros
Martes, 13 de Noviembre de 2012 03:33
Escrito por Odelín Alfonso Torna

Cuba actualidad, Arroyo Naranjo, La Habana, (PD) En la mañana del 25 de
octubre, el periodista santiaguero Ado Sanz salió ante las cámaras de la
televisión algo perturbado; su reporte en la revista Buenos Días sonaba
a despedida de duelo.

Casi lloró y no era para menos: la ciudad de Santiago de Cuba fue
azotada por un huracán categoría dos durante cinco horas y media. Tiempo
después aparecían las primeras imágenes, un panorama apocalíptico que
pocos cubanos olvidarán.

Por razones desconocidas, Ado Sanz abandonó los reportes en la
televisión local, y con la llegada de los líderes de la revolución a
Santiago de Cuba, el triunfalismo emergía de los escombros.

En medio de la euforia, los santiagueros nunca se vieron tan
desesperados porque se restableciera el servicio eléctrico, después de
que el presidente cubano, Raúl Castro, anunciara que no se iría de
Santiago de Cuba hasta tanto se restituyera el fluido eléctrico en el
municipio cabecera, un mensaje que dejó a la llamada "cuna de la
Revolución" en permanente estado de sitio.

Pero pronto se apagará el ímpetu de la convocatoria y Santiago de Cuba
no será más noticia.

Raúl Castro se hizo con la presidencia en el 2008, año en que 400 000
cubanos fueron albergados "provisionalmente" en campamentos, escuelas, o
almacenes estatales en desuso, después de que sus viviendas colapsaran
ante el paso de los huracanes Gustav, Ike y Paloma. Mientras el gobierno
hacía por solucionar la crisis habitacional, apuntalado por una prensa
triunfalista que dejaba correr tras bambalinas la corrupción y el desvío
de ayuda para los damnificados, miles de familias se establecieron
definitivamente en los albergues.

Solamente el huracán Gustav trajo afectaciones en más de 86 000
viviendas, 3 500 casas de tabacos y 137 torres de alta tensión, sobre
todo en los municipios de San Diego, Herradura, La Palma y el Valle de
Viñales, en el territorio más occidental del archipiélago cubano. Salvo
en las primeras semanas de recuperación, nunca más se emitieron reportes
sobre las soluciones habitacionales en Pinar del Río.

triunfalismo-2Pero la situación en Santiago de Cuba es aun peor. Raúl
Castro dijo -y cito-: "Santiago conmueve, parece una ciudad bombardeada.
Pero vamos a salir de esto. Ustedes son gente aguerrida. Lo sabemos
desde hace medio siglo". Curiosamente, lo dijo cuando apareció en
Santiago, a los cinco días de la devastación causada por Sandy y ante de
cientos de santiagueros que tomaban fotos con sus teléfonos celulares.

No es por Sandy que Santiago de Cuba parece "bombardeada". Más bien es
por la indolencia de un sistema que factura fracasos y al mismo tiempo
prepara, sobre un vetusto escenario de miseria y desesperanza, su
discurso triunfalista.

De 132 000 viviendas afectadas por Sandy en la provincia, 60 000 se
encuentran en la ciudad de Santiago y 1 640 de estas fueron destruidas
totalmente por los vientos huracanados de más de 150 Km por hora. Esto
da fe de lo abandonada que estaba la infraestructura habitacional de la
ciudad que apoyó, logística y moralmente, la "guerra de liberación"
dirigida por Fidel Castro hace cincuenta y cinco años.

Santiago de Cuba es la provincia con mayor índice de emigrantes en Cuba.
Según una entrevista televisada en 2009 a Esther Rodríguez, jefa de la
Oficina de Estadísticas en este territorio, solamente en el período
2002-2008, 57 000 santiagueros emigraron hacia otras provincias del
país, y el 25% lo hizo por las pésimas condiciones de vida existentes en
la cuna de la Revolución. Es probable que en los últimos seis años
-antes del demoledor Sandy- la cifra de emigrantes sea superior, aun
cuando existe el decreto ley 217-1997 que regula el flujo migratorio
hacia la capital.

Ado Sanz retornó a las cámaras de la televisión local con otro
semblante. Nunca sabremos si detrás de la imagen triunfalista que hoy
nos muestra, se encuentra un damnificado más en la ciudad "bombardeada"
por Sandy.

Para Cuba actualidad: odelinalfonso@yahoo.com

http://primaveradigital.org/primavera/component/content/article/121-sociedad/5726-triunfalismo-en-escombros-.html

Comienza la venta de material de construcción con ayuda estatal para los afectados por 'Sandy'

Comienza la venta de material de construcción con ayuda estatal para los
afectados por 'Sandy'
13 de noviembre de 2012 • 12:19

Este lunes ha comenzado tanto en Santiago de Cuba, como en otras zonas
afectadas por el paso del huracán 'Sandy' hace más de dos semanas por el
este de Cuba, la venta de material de construcción con un descuento del
50 por ciento sufragado por el Estado para que los afectados puedan a
proceder a reparar sus viviendas, según informan los medios oficiales.

En el caso de Santiago, la provincia más afectada, en particular la
ciudad del mismo nombre, se han establecido 131 puntos de venta, informa
la agencia oficial AIN.

Según ha explicado la directora de ventas del Grupo empresarial de
Comercio en la provincia, Tamara Garcés, la oferta se realiza en todos
los Consejos Populares con el fin de que los afectados puedan tener más
fácil acceso a los recursos necesarios para solicitar el material
subvencionado.

Para agilizar los trámites, se han unido a las autoridades locales
grupos de trabajo integrados por representantes del Banco, Vivienda,
Comercio, y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, quienes
intervienen, además, en los estudios socioeconómicos, ha explicado Garcés.

Según la responsable, se está dando prioridad a los materiales empleados
para techos, bloques, cemento y clavos. Alrededor de 35.000 damnificados
en esta provincia tienen dictamen de lo que necesitan para resarcir los
daños a sus inmuebles, de los que el 30 por ciento ya estableció la
forma de pago: por bonificación --a mitad de precio--, efectivo,
subsidio y crédito, ha explicado Garcés.

Por otra parte, la responsable ha subrayado que las medidas adoptadas
por el Gobierno acelerarán el proceso a 24 horas a partir de que se
atienda a la persona perjudicada, incluso para devolver el efectivo a
los que compraron antes de la bonificación el material de construcción.

El jueves pasado, el Gobierno de Raúl Castro anunció su decisión de
sufragar el 50 por ciento del material de construcción "teniendo en
cuenta la magnitud de los daños ocasionados en los municipios afectados
por el huracán 'Sandy' en las provincias de Holguín, Santiago de Cuba y
Guantánamo y las pérdidas sufridas por la población". La medida tenía
carácter retroactivo para aquellos que ya hubieran comprado materiales.

El Gobierno decidió que serán los consejos de la administración
municipales los que "determinarán los daños ocasionados en cada vivienda
y definirán los recursos a asignar, lo que permitirá a la población
adquirir los materiales necesarios para ejecutar las reparaciones".

Aquellas personas que no tengan recursos para adquirir estos materiales
podrán "solicitar al Consejo de la Administración Municipal el subsidio
parcial o total, con cargo al Presupuesto del Estado" mientras que
también se da la posibilidad de "solicitar créditos bancarios, los que
se conceden con menores tasas de interés y mayores plazos de pago". En
los casos de derrumbes totales de viviendas y techos, el Presupuesto del
Estado asumirá el pago de los intereses bancarios para disminuir el
gasto de las familias, precisa el Ejecutivo.

RESTABLECIDA LA ELECTRICIDAD EN HOLGUÍN

Por otra parte, AIN ha informado de que ha quedado prácticamente
restablecido el servicio eléctrico en toda la provincia de Holguín "a
solo 18 días de haber colapsado totalmente por los estragos del huracán
'Sandy'.

Según el director de la Organización Básica Eléctrica en la provincia,
Héctor Lugo, hasta este lunes se ha conseguido restablecer el servicio
en el 99 por ciento de la provincia, lo cual demuestra la intensidad con
que se ha trabajado para devolverle la luz a las miles de familias e
instalaciones estatales que quedaron a oscuras tras el paso del huracán
la madrugada del 25 de octubre.

http://noticias.terra.es/mundo/latinoamerica/comienza-la-venta-de-material-de-construccion-con-ayuda-estatal-para-los-afectados-por-sandy-,e3983f3a609fa310VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html

Las reformas en la compraventa de viviendas. Los grandes perjudicados, los cubanos que viven en la Isla

Las reformas en la compraventa de viviendas. Los grandes perjudicados,
los cubanos que viven en la Isla
[13-11-2012]
Elías Amor Bravo
Economista ULC

(www.miscelaneasdecuba.net).- Una de las medidas más controvertidas
adoptadas por el régimen castrista durante 2011, ya puede ser objeto de
análisis casi un año después de su entrada en vigor. Me refiero a la
autorización para la compraventa de casas entre particulares, una
actividad que había permanecido en la ilegalidad prácticamente durante
medio siglo.

Sin entrar en detalle en las cuestiones jurídicas que tienen que ver con
la titularidad de las viviendas que son objeto de transacción, después
de haber sido confiscadas por el estado para ser entregadas en uso a
particulares que no eran legítimos propietarios, la medida no deja de
ser sorprendente y los efectos que ha causado, otro tanto.

La compraventa de viviendas en Cuba se realizó durante años por medios
ocultos, clandestinos e ilegales, de compleja ejecución, y provocando no
pocos sufrimientos a quienes por cualquier motivo, deseaban cambiar de
domicilio o simplemente querían marcharse del país. La confiscación que
el estado realizaba de toda propiedad en la Isla desde el comienzo de la
revolución, dejaba un espacio muy limitado para la propiedad particular.
La legalización de la compraventa de casas entre particulares en 2011,
ha sentado las bases de un complejo mercado inmobiliario que tiene en
internet, los intermediarios ilegales y los precios descontrolados, sus
rasgos más destacados.

El auge de las operaciones en internet tiene mucho que ver con la
existencia de temores, prohibiciones y prácticas ocultas que habían
venido funcionando en la sociedad durante décadas. El uso de internet se
encuentra muy controlado y limitado en la Isla, pero han florecido no
pocos portales de compraventa de viviendas, que son utilizados por la
población de manera habitual. También, con el origen de los compradores.

Por otra parte, en la tipología de actividades por cuenta propia
decretada por el régimen no se autoriza el establecimiento de agencias
inmobiliarias, o de 'corredores' (agentes) de compraventa, de modo que
aquellos que se dedican a estas actividades, como instrumentos de
conexión entre demandantes y oferentes, se ven obligados a hacerlo en un
marco de ilegalidad, que frena la dimensión de las operaciones y crea no
pocos problemas de carácter práctico.

Los precios de los activos se han disparado, pero no tanto por el
desconocimiento que existe sobre los valores reales que durante medio
siglo nadie ha tasado, sino por la ausencia de un mercado real que
permita dimensionar las condiciones en que actúan la demanda y la oferta.

Además, las transacciones se realizan en una de las dos monedas
existentes en la Isla, la más fuerte, el CUC, de modo que quienes se
plantean realizar una compra, por ejemplo, deben conseguir cambiar el
peso cubano a CUC, con los costes que ello supone por la diferencia de
valor entre las dos unidades monetarias. Por otra parte, el estado se
empeña en que la compraventa administrativa se valore en la moneda
tradicional. Otro despropósito.

La pregunta es, ¿cómo se puede autorizar la compraventa de viviendas
entre particulares, cuando la oferta, lo que es objeto de
comercialización, se encuentra rígida, y lo que es peor, apenas se
construyen viviendas nuevas? Como consecuencia de la rigidez de la
oferta, la mayoría de las transacciones se deben realizar con el
patrimonio existente, lo que genera los efectos negativos antes señalados.

En La Habana, modestas viviendas semiderruidas, con escasas
infraestructuras y que reflejan el deterioro de décadas de abandono,
donde comparten espacios varias familias, salen al mercado por 5.000
CUC. En tanto que residencias de alto nivel, muchas de ellas utilizadas
por dirigentes del partido único, militares o miembros destacados de la
seguridad del estado, se intentan vender por más de 100.000 CUC.

Para muchos cubanos que aspiran a vender sus viviendas, lo que les
proporcionaría ingresos muy relevantes para acceder a otras de menor
valor, o acceder a otros activos, el comprador está en el exterior,
sobre todo en la amplia comunidad cubana del exilio, y ésta es otra de
las razones que explican el auge de portales informáticos en los que se
facilita información amplia de las viviendas, así como de los complejos
trámites administrativos que establece el régimen.

El régimen ha diseñado una normativa de acuerdo con sus intereses. De
acuerdo con la ley, los cubanos que viven en la isla y los extranjeros
que cuentan con residencia permanente son los únicos autorizados para
comprar y vender y sólo es legítimo tener una propiedad de residencia y
otra en zonas de descanso o veraneo. Las familias en el exterior
formalizan compras a través de los parientes que viven en la Isla, o
utilizando a personas intermedias para ello.

Esa demanda extranjera inducida es lo que explica el incremento
espectacular de precio de muchas viviendas. Los valores de los inmuebles
que se establecen por el estado quedan muy por debajo de las
operaciones, lo que está propiciando ganancias muy destacadas a los que
participan en las mismas. Una de las consecuencias más destacadas de la
nueva política es que la brecha entre la tasación oficial y los valores
del mercado se ha ido ampliando notablemente durante el presente año por
la notable participación de "capital extranjero" en las operaciones.

Precios elevados de salida, y que siendo muy altos para los cubanos, sin
embargo, están al alcance de la demanda exterior. En la medida que la
oferta de viviendas se encuentra rígida, y los compradores se ven
obligados a elegir sobre lo que se oferta, no hay otra alternativa. Los
precios continuarán aumentando y los cubanos residentes en la Isla
quedarán marginados del acceso a la vivienda si no reciben ayuda del
exterior.

Buena parte de los "corredores" y agentes ilegales que se dedican a la
compraventa de viviendas, ingresan ganancias muy elevadas, que se
incrementan notablemente con el valor de las operaciones. Inicialmente,
fuentes internas han confirmado que los porcentajes de comisión llegaron
a alcanzar hasta el 10 % por su trabajo, pero esa cifra ha descendido al
5% o incluso menos, como consecuencia del incremento de valor de las
transacciones.

Los efectos, sin duda negativa, que han sido descritos en este artículo
obedecen, una vez más, a la inadecuada adopción de medidas de política
económica por el régimen. Nada que objetar sobre la creación de un
mercado para la vivienda en la Isla. Dejando aparte las cuestiones
jurídicas que, en su día se tendrán que resolver, que los cubanos puedan
comprar y vender viviendas ajustadas a sus necesidades, es un derecho
fundamental. Pero lanzar esta medida, sin los ajustes previos en las
condiciones de la oferta, no es una correcta decisión.

Tal vez, durante algún tiempo antes, el régimen debería haber autorizado
la actividad en el sector de la construcción de viviendas, en
condiciones de mayor libertad y flexibilidad. La realidad es que en la
Isla, la producción de materiales de construcción (ladrillos, cemento,
puertas de madera, pintura, etc) continúa teniendo dificultades para su
crecimiento y adaptación a las necesidades de la demanda. La
construcción de viviendas, según varios estudios, presenta atrasos de
más de 20 años.

En tales condiciones, las operaciones mantendrán los precios elevados y
en crecimiento. Las ganancias de los operadores continuarán aumentando
de forma exponencial, en la medida que los activos más valiosos se
pongan en venta. Los cubanos de dentro de la Isla, quedarán
progresivamente marginados en sus posibilidades de acceso a la vivienda.
Pero eso, ¿a quién le importa realmente?

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=37670

Monday, November 12, 2012

Cuba y el mercado inmobiliario

Cuba y el mercado inmobiliario

Los cubanos que viven en la isla y los extranjeros que cuentan con
residencia permanente son los únicos autorizados para comprar y vender
martinoticias.com
noviembre 12, 2012

Un año después de que el Gobierno legalizara la compraventa de casas
entre particulares, ha surgido en Cuba un nuevo y particular mercado
inmobiliario que se cuece entre internet, intermediarios ilegales y
precios disparados, señala la agencia Efe.

El "boom" del sector arrancó en noviembre de 2011, tras medio siglo de
prohibiciones, en un país donde no existen agencias inmobiliarias, los
"corredores" (agentes) de compraventa operan sin marco legal y la
mayoría de los propietarios no tiene una idea clara del valor real de su
inmueble.

En La Habana, capital y mayor ciudad de la isla con más de dos millones
de habitantes, las ofertas suelen correr "boca a boca" y comienzan a
proliferar los carteles de "se vende". Pero basta con entrar a internet
para saber cómo se está moviendo el negocio en la urbe.

"Revolico", el mayor sitio digital de anuncios clasificados de Cuba,
tiene cientos de anuncios vendiendo desde "casas de lujo" en barrios
elegantes como Miramar y El Vedado, hasta modestas viviendas de la
periferia con precios que pueden ir de 5.000 a más de 100.000 pesos
cubanos convertibles (CUC, equivalente al dólar).

Otros sitios, por ejemplo, promocionan casas con "vista al mar" en La
Habana y Matanzas, facilitan información sobre los trámites legales y
hasta promueven la formación de "agentes" para sus equipos.

El informático cubano Alexis Aguilar, residente en España, cree que "el
mercado inmobiliario efectivamente se está organizando desde internet" y
es una de las razones que dio impulso al portal "DetrásDeLaFachada.com"
que gestiona con un amigo que vive en Cuba.

Aguilar, cuya web permite a los vendedores colgar anuncios detallados y
gratuitos, considera que a pesar de las restricciones de conexión que
hay en la isla, internet "es un puente entre los cubanos de dentro y los
de fuera".

"Las casas y la familia están en Cuba, pero el dinero está fuera (...)
para la mayoría de los cubanos de dentro de la isla es impensable
comprar una casa con sus salarios, mucha gente tiene familiares fuera
que están dispuestos a ayudarles", indicó Aguilar a Efe.

Es el caso de Rodniel, un cubano de 34 años que en agosto pagó 14.000
pesos convertibles por una casa de la que es formalmente propietario,
aunque en verdad la han comprado sus tíos residentes en EE.UU. con el
objetivo de pasar futuras temporadas en La Habana.

De acuerdo con la ley, los cubanos que viven en la isla y los
extranjeros que cuentan con residencia permanente son los únicos
autorizados para comprar y vender y sólo es legítimo tener una propiedad
de residencia y otra en zonas de descanso o veraneo.

Rodniel dijo a Efe que compró la casa por un precio casi 60 veces
superior al que apareció en los papeles legales de la transacción, que
fue muy similar al valor del inmueble determinado por el Estado, que
maneja la tasación oficial de las viviendas.

El hecho de que en el país convivan dos monedas hace más complejo el
asunto: el Estado tasa en pesos cubanos (en el que la mayor parte de la
población cobra sus salarios y paga servicios básicos) pero las ventas
entre privados se están realizando en CUC (con un valor 24 veces
superior y convertible en divisas).

La brecha entre la tasación oficial y los valores del mercado se amplió
a partir de 2011 porque "en las primeras ventas legales intervino
capital extranjero", según dijo a Efe un "corredor" que pidió mantener
el anonimato.

"Esos precios eran altos y dispararon el mercado. Después quedaron
establecidos, pero son exagerados para Cuba y actualmente están trabando
muchas ventas", opinó este agente.

El negocio de los "corredores", un rol de intermediario en asuntos
inmobiliarios que ha existido de forma ilegal en Cuba durante décadas,
no está regulado en las autorizaciones aprobadas por el Gobierno hace un
año.

El agente consultado por Efe explicó que antes de la legalización de la
compraventa los "corredores" cobraban una comisión fija del 10 por
ciento por su trabajo, pero esa cifra ha descendido al cinco por ciento
o incluso menos en algunos casos porque ya su gestión no es tan demandada.

Según este agente, a la mayoría de sus clientes los encuentra
actualmente en el Paseo del Prado de La Habana, donde desde hace años
existe una especie de "foro" espontáneo para el negocio inmobiliario, y
al que siguen acudiendo personas interesadas en permutar, vender o
comprar casas.

"La mayoría de la gente llega sin el dinero en la mano. Buscan vender su
casa primero y después automáticamente comprar lo que le interesa para
no quedarse en la calle", añadió.

Salvador Brito, un jubilado de 66 años, dijo a Efe en la "bolsa" del
Prado que pretende vender su casa para comprar un apartamento "más
discreto" y un vehículo que pueda alquilar como taxi.

"Mi casa ahora vale 70.000 CUC. Un apartamento pequeño para vivir con mi
mujer saldría en 15.000. El resto será el dinero de mi vejez", resumió
Brito.

http://www.martinoticias.com/content/article/16525.html

Hurricane Sandy: Cuba struggles to help those hit

12 November 2012 Last updated at 12:03 GMT

Hurricane Sandy: Cuba struggles to help those hit
By Sarah Rainsford BBC News, Santiago province, Cuba

Siboney was a pretty town on the Caribbean coast of Cuba before
Hurricane Sandy tore through.
Now, it is a disaster area.

In some spots there are piles of rubble in place of houses. Many of
those buildings still standing have gaping holes in their walls; most
are missing all, or part of, their roofs.

Residents are still struggling to come to terms with the destruction
more than two weeks after the passage of the storm which killed 11
people in eastern Cuba and razed 15,000 homes.

"We have had cyclones before, but nothing like this devastation," says
Trinidad, a pensioner whose house was drenched and possessions washed
away when waves up to 9m (30ft) high smashed through Siboney.

The sick and infirm had been evacuated from the town, but everyone else
was at home.

They talk about having watched a state TV forecast defining Sandy as a
tropical storm; then the power went out.

The next morning they were hit by a Category Two hurricane.

Trinidad tells me: "I stayed to try to protect my things, because I am
poor. But I couldn't. I had no time to save anything."

"I want to leave here now," she confesses, starting to cry. "I'm afraid."

The damage further up the coast is even worse. One house has
concertinaed to the ground, as if hit by an earthquake.

Joaquin Variento Barosso leans on the squashed ruins of his home and
remembers the storm's arrival.

"The sea was furious. It carried off everything: bed, fridge, mattress."

"We had to run, but we watched the destruction from higher ground."
No electricity

Many people have moved in with relatives. Others are now sheltering in
state workers' holiday homes where basic food is being provided.

But by Friday, 16 days after the storm, Siboney still had no electricity.

Teams of electricians were deployed to Santiago province from all over
the island within hours of the hurricane hitting.

They have been working late every night to repair thousands of lamp
posts and reconnect power lines.

The lights came back on in Cuba's second city, Santiago, late last week.
But restoring power to everyone is a huge task.

"We've got no money, not even a spoon to eat with. There's nothing
left," Joaquin Barosso shrugs, contemplating the destruction of his
house, and his hometown.

"I don't know what we'll do now."

The situation is particularly tough for a poor country like Cuba, which
is still struggling to re-house those caught up in the last major storms
four years ago.
Subsidies

This time, the government has announced a 50% price cut for construction
materials and interest-free loans to repair the damage.

That aid will be means-tested, in line with the new Cuban thinking.
Further subsidies are promised for the poorest or hardest hit.

There are already supplies of usually scarce building materials in a
street in Siboney, including corrugated iron sheets, metal rods and cement.

Nearby, local officials are compiling data from families about the
damage they have suffered.

They have recorded 178 total house collapses in this small area alone.

Housing officer Susen Correa is helping the effort and she assures me:
"People were pretty depressed at first, but the mood has lifted since
we've been offering support."

"They are traumatised, but we are trying to address as many of their
problems as we can."

Across the province, other military and civilian teams were mobilised
quickly to clear the streets of rubble and an estimated 6.5m cubic
metres (230m cubic feet) of felled trees.

This once lush, green region now looks bare.

And it is not just the small or coastal towns like Siboney that have
suffered.

Santiago city itself is a jumble of missing roofs, flattened street
signs and smashed windows.

Bizarrely, the giant replica bottle above the original Bacardi rum
complex has survived.
Aid arrives

By Friday, 18 planeloads of humanitarian aid had arrived in the region
from countries including Venezuela, Russia and Japan as well as the
International Red Cross and UN.

The resident UN co-ordinator, Barbara Pesce Monteiro, is visiting the
hurricane zone.

"This [situation] is extraordinary. Santiago de Cuba had not seen
anything like this at least in 60 years. It goes far beyond what they're
used to," she explains.

"It has affected a large population and all the livelihoods that go
around it. It is obviously on a major scale and needs to be given
attention."

None of those many tonnes of foreign aid - food, clothes, and
construction materials - have made it to Siboney yet, or its newly homeless.

But Maria Louisa Bueno of the Ministry for Foreign Trade and Investment
denies that the government is being excessively slow to deliver aid.

"Institutions like hospitals, homes for the elderly and schools are
favoured,"

She points out that storage warehouses need re-roofing after the storm
to protect the aid.

"The hurricane victims will be looked after by the government, you can
be clear on that," she insists.

On Friday, the Red Cross made the first delivery direct to the
population, taking cookery and hygiene packs to the picturesque, but now
battered Cayo Granma, a few minutes ferry-ride from the mainland.

The aid had arrived in Cuba the day before. Its delivery, via a long
human chain of volunteers, was applauded by residents still picking up
the pieces in the wake of Hurricane Sandy.

But this is short-term emergency relief. A massive recovery task lies ahead.

"We have got nothing left but the clothes we were wearing," Roberto
Salazar tells me, amidst the flattened ruins of his home.

The enormous rock responsible now stands in what used to be a bedroom.
It was thrown through the house by a raging sea.

"I need to find some way of rebuilding it all," Roberto says, quietly.
"But it won't be easy."

http://www.bbc.co.uk/news/world-latin-america-20294006