Friday, May 6, 2016

Derrumbe parcial en La Habana vieja mantiene a los vecinos en la calle

Derrumbe parcial en La Habana vieja mantiene a los vecinos en la calle
Tienen la intención de iniciar protestas
jueves, mayo 5, 2016 | Augusto César San Martín

LA HABANA, Cuba.- El desplome a las 7:30 p.m. de este miércoles de uno
de los muros de la azotea del edificio ubicado en Villegas No.5,
municipio Habana Vieja, dejó como saldo la destrucción parcial de uno de
los apartamentos del primer piso y los muros de los pasillos inferiores.

Agustín Pagán, residente en el edificio, quedó atrapado dentro de su
casa luego que los escombros bloquearan la puerta. Tuvo que ser
auxiliado por un equipo de Rescate y Salvamento que acudió al lugar.

Sobre la preocupación de las autoridades locales, Humberto Pagán, hijo
de Agustín, declaró a CubaNet que "no se ha presentado nadie del
gobierno (…) Los bomberos no llegaron a estar ni media hora".

Según los vecinos, los rescatistas dieron dos horas más de lluvia para
que se terminara de caer el edificio.

CubaNet ya había reportado sobre la crítica situación de este inmueble.

El muro que cayó desde un tercer nivel destruyó el techo de la casa de
María Elena, residente en el primer piso del edificio, quien tuvo que
evacuar sus pertenencias hacia la calle.

Al momento de la redacción de esta nota, los vecinos del edificio se
mantienen en la calle con intenciones de iniciar protestas por la
inacción de las autoridades. La policía custodia el lugar en un patrullero.

El edificio, de 47 apartamentos fue declarado inhabitable en 1985. El
muro que se desplomó tiene orden de demolición desde el 2003.

Source: Derrumbe parcial en La Habana vieja mantiene a los vecinos en la
calle | Cubanet -
https://www.cubanet.org/mas-noticias/derrumbe-parcial-en-la-habana-vieja-mantiene-a-los-vecinos-en-la-calle/

Monday, April 25, 2016

El Gobierno devuelve a la Arquidiócesis de Camagüey una capilla de la parroquia de Nuevitas

El Gobierno devuelve a la Arquidiócesis de Camagüey una capilla de la
parroquia de Nuevitas
DDC | Camagüey | 25 Abr 2016 - 10:18 am.

Luego de más de cinco décadas, el Gobierno devolvió a la Arquidiócesis
de Camagüey una capilla que estuvo dedicada a Santa Teresita del Niño
Jesús y que, tras ser expropiada, fue utilizada para varios fines,
incluida una tienda de víveres, informa la Agencia Católica de
Información (ACI Prensa).

La devolución se produjo el pasado 24 de marzo, en Jueves Santos. La
capilla pertenece a la parroquia de Nuevitas. En el acto de entrega
estuvieron representantes de la Empresa Municipal de Comercio, un grupo
de feligreses, el párroco Castor José Álvarez Devesa y el seminarista
Héctor Horruitiner.

El 15 de abril el párroco Álvarez, que también se desempeña como
Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, celebró en el
templo una misa de desagravio para "pedir perdón porque alrededor de 55
años este lugar estuvo cerrado a Jesús".

"Gracias a Dios ya lo volvimos a convertir en casa de oración", dijo
Álvarez a ACI Prensa.

El sacerdote indicó que ahora se elaboran "proyectos para tratar de
restaurar el lugar porque está un poco descuidado".

"Queremos usarlo —aunque no esté completamente arreglado— como una casa
de misión en este barrio", señaló.

Sobre la devolución de la capilla, el párroco dijo que "es una alegría
que se dé un paso de justicia en cuanto a la libertad religiosa".

Sin embargo, "más que nos devuelvan los lugares, es (también) el derecho
a la educación, a tener centros educativos formales" lo que requiere la
Iglesia, señaló. "Por ejemplo aquí hay una escuela que todavía no la
devuelven. Todavía no tenemos el derecho a la libertad religiosa a la
cual aspiramos", expresó.

La devolución de la capilla "ha sido un gesto", pero falta también la
libertad para acceder a los medios de comunicación, añadió. "La internet
no es tan asequible para las personas, no tenemos acceso a la radio, a
la televisión libremente. Entonces esos pasos todavía los esperamos".

"Es bueno lo que ha pasado, nos da alegría, pero sabemos que tenemos que
seguir esperando. Hay que seguir pidiéndole a Dios", dijo.

Tras la llegada de Fidel Castro al poder, en 1959, el régimen dio pasos
para disminuir la influencia de la Iglesia Católica, que criticó la
deriva hacia el comunismo. Decenas de sacerdotes fueron expulsados del
país y el régimen expropió colegios, templos y otros bienes a los
religiosos.

Muchas de estas propiedades fueron usadas para fines ajenos al
religioso. El caso más notorio es la Villa Marista que existía entonces
en La Habana y que hoy es el principal cuartel de la Seguridad del
Estado en el país.

En los últimos años el Gobierno ha devuelto algunas propiedades
confiscadas en varias provincias, como la iglesia de Santa María y Santa
Elena, y la capilla de la antigua Universidad de Santo Tomás de
Villanueva, ambas en La Habana.

Sin embargo, otros edificios que pertenecían a congregaciones religiosas
siguen en poder del Estado.

Source: El Gobierno devuelve a la Arquidiócesis de Camagüey una capilla
de la parroquia de Nuevitas | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1461575937_21907.html

Saturday, April 23, 2016

Policía y Tropas Especiales desalojan a una familia que ocupó un local en la Habana Vieja

Policía y Tropas Especiales desalojan a una familia que ocupó un local
en la Habana Vieja
ADRIANA ZAMORA | La Habana | 22 Abr 2016 - 4:51 pm.

El pasado sábado entre las 8:00 y las 9:00 de la noche se produjo el
desalojo con violencia de la familia de Rolando López Durán, un
trabajador por cuenta propia de la Habana Vieja.

Los vecinos de Egido entre Jesús María y Acosta fueron testigos de la
operación, llevada a cabo por la Policía Nacional Revolucionaria y
Tropas Especiales, con tres perros incluidos.

Todo este despliegue de fuerzas policiales tenía el objetivo de sacar a
Rolando, su esposa, su madre y su hija, una bebé de ocho meses, de un
local abandonado, perteneciente a la empresa estatal Copextel, que
habían ocupado unas horas antes.

"Nosotros vivimos en Luz número 469, entre Egido y Curazao, pero nuestro
edificio está declarado en peligro de derrumbe", explica Rolando.

Su esposa, Ana Pérez Díaz, agrega que la familia tiene un expediente de
albergue, pero las autoridades de Vivienda no han hecho nada por ellos.
"Dicen que no tienen dónde meternos".

La noche del sábado, un pedazo de techo de la casa de Rolando y Ana
cayó, haciendo que la familia entrara en pánico. "Salimos corriendo, con
miedo a que nos cayera encima. El local de Copextel fue el primer lugar
vacío que encontramos y allí mismo nos metimos", cuenta Rolando. "A mí
me puede caer el techo en la cabeza, pero a Jennifer no. Ella nada más
tiene ocho meses y nosotros tenemos que protegerla".

Según pudo averiguar Ana, quien llamó a la Policía fue un vecino.

Al llegar los agentes, la familia fue sacada del local a la fuerza. "Les
explicamos la situación, pero ¿a ellos que les importa?", dice Ana.

Añade que para sacarla del local emplearon mujeres policías, que la
arrastraron hacia la patrulla con la bebé en brazos. Según su versión,
uno de los policías de tropas especiales la empujó, provocando que la
niña recibiera un golpe.

Vecinos dijeron que Rolando comenzó a gritar "¡Abajo la dictadura de los
Castro!", mientras lo golpeaban. Luego de ser esposado, lo continuaron
golpeando en el suelo. "Hasta me tiraron uno de los perros sin bozal",
afirma Rolando.

Una vecina explica que la madre de Rolando, Beatriz Durán, había logrado
llegar hasta la esquina, pero allí fue interceptada por una mujer
policía, quien para detenerla le provocó un hematoma en el brazo y la
golpeó en una pierna, de manera que no pudo caminar sola hasta la
patrulla. "Casi la tuvieron que llevar cargada", asegura la vecina.

"Dos mujeres que no conozco trataron de ayudarme", recuerda Ana. "Una le
gritaba a los policías que eran unos abusadores y la otra se tiró encima
de ellos para que me soltaran. Esa hasta le dio golpes a la patrulla
cuando ya me tenían dentro".

La segunda mujer fue Ariadna Mena, quien vive cerca del lugar y
regresaba de un paseo con sus hijas.

"Cuando vi lo que la Policía estaba haciendo, me hirvió la sangre",
cuenta Ariadna. "Es una vergüenza que traten así a una mujer con una
niñita. Pusieron en peligro a la niña, pero no les importó. Un hombre
entrenado, porque era hasta de Tropas Especiales, maltratando a dos
personas que no se podían defender".

Ariadna cuenta que varias mujeres, al parecer vecinas, reaccionaron en
contra de la Policía. "Pero todas eran mujeres. Ningún hombre dijo
nada", apunta con desagrado. "Menos mal que yo parí dos hembras, porque
las mujeres cubanas ya no paren hombres, sino yeguas, como el policía ese".

Ana y Beatriz fueron conducidas con la pequeña Jennifer a la estación de
Policía de Cuba y Chacón, donde las retuvieron hasta la 1:00 de la
mañana. Ambas fueron multadas con 30 pesos (moneda nacional), por
escándalo público. Luego, Beatriz tuvo que ser hospitalizada en el
Calixto García, con el tobillo hinchado y dos pre infartos diagnosticados.

A Rolando lo llevaron para el centro de procesamiento penal conocido
como VIVAC, de donde salió dos días después. Allí, un oficial le entregó
un documento para que lo firmara. "Me dijo que era una carta de
advertencia, pero no me lo dejó leer. Yo le dije que no iba a firmar
nada que no hubiera leído primero. Así que se quedó con su papel".

La familia, excepto Beatriz, que continúa hospitalizada, está nuevamente
en Luz 469, corriendo el riesgo que implica. "No sé lo que va a pasar,
pero a nadie se le puede ocurrir que no hagamos nada mientras la vida de
mi hija corre peligro", dice Rolando.

Los vecinos aún están conmocionados por el hecho. Tres mujeres que
conversan cerca del local de Copextel comentan: "Lo que pasó aquí fue
muy feo. Maltrataron a esa gente como si fueran basura, sin importarle
que estuvieran desesperados por su problema de vivienda. Esos policías
no tienen perdón de Dios".

Source: Policía y Tropas Especiales desalojan a una familia que ocupó un
local en la Habana Vieja | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1461340260_21865.html

Thursday, April 21, 2016

Bajo costo para quién?

¿Bajo costo para quién?
LOURDES GÓMEZ | Santiago de Cuba | 21 Abr 2016 - 2:17 am.

Desde un año antes de la celebración de su medio siglo, en julio de
2015, Santiago de Cuba está envuelta en un fervor constructivo que no
cesa. No solo se han reparado múltiples inmuebles del Casco Histórico de
la ciudad, sino que se han implementado y reanimado negocios
gastronómicos y artesanales, algunos de ellos rentados al cuentapropismo.

Pero sin dudas las construcciones más vistosas son los edificios de
viviendas que se levantan por todos lados. Sobresalen por sus diseños y
colorido, su construcción es acelerada, utilizando para ello la
introducción de tecnologías de rápido montaje y materiales no
convencionales como el sistema VHICOA: estructura de acero y zinc, con
exterior de placas de cartón atornillado.

Barrios pobres como San Pedrito y la Playita están siendo trasladados
poco a poco a estos edificios multifamiliares. Las autoridades están
orgullosas de mostrar el trabajo que vienen realizando, así lo hicieron
el pasado febrero durante la visita mediática de Raúl Castro a la ciudad.

Los vecinos acogen la entrega de estos apartamentos con entusiasmo, no
les importa que unos de los requisitos para recibirlos sea demoler sus
paupérrimas casas con lo que tengan a mano. Lo importante es mejorar las
condiciones de vida.

Para acelerar el proceso de entrega, se ha creado la modalidad de bajo
costo, que consiste en entregar la vivienda con parte de la obra sin
terminar.

"Los primeros apartamentos se entregaban completos", comenta Jesús,
vecino de Micro 9, que recibió su vivienda hace un año. "Recuerdo que
para los edificios construidos por las brigadas ecuatorianas trajeron
hasta los muebles; pero, finalmente, como todo en este país, los muebles
tomaron otro camino".

Jesús, como otros muchos moradores, está a la espera de la propiedad y
de la estimación del precio de la nueva vivienda. El valor de la
propiedad demolida no se tomará en cuenta, pero al menos esperan que se
valoren los gastos de obra que deben hacer en su nueva casa: Enchapar
todo el suelo, enlosar baño y cocina, poner las puertas interiores de
las habitaciones, y falso techo en los sistemas VHICOA, trabajos que la
mayoría no puede costearse.

El costo mínimo por enchapar el suelo es de 500 pesos convertibles
(CUC), y es un trabajo que debería ser prioritario. La endeble capa de
cemento que los recubre es propensa a las rajaduras que ya se muestran
en algunos apartamentos, por lo que está vedado limpiar con excesiva agua.

Para Sonia, ama de casa recién mudada en un edificio VHICOA, terminar la
construcción sería una tarea imposible. Ni siquiera posee muebles, los
colchones en los cuartos están en el suelo.

"Al fin salí de la cuartería", dice, no obstante. "Nosotros éramos
propietarios, pero no toman nada de eso en cuenta. No creo que pueda
poner baldosas en el piso con el sueldo de barrendero de mi marido, pero
intentaremos enlosar la meseta de la cocina con retazos de azulejos".

Es una opción viable. Se recolectan trozos de azulejos desechados en
otras obras para crear un enlosado multicolor, solución que permite
prescindir de la compra de las costosas losas disponibles solo en CUC.

Los flamantes edificios multifamiliares padecen de malas terminaciones.
El cumplimiento de los plazos de entrega y los constantes robos de
materiales repercuten en ello. Los moradores, conscientes, tratarán de
minimizar los daños y mejorar sus apartamentos, pero sin el
establecimiento de una venta de materiales asequibles les resultará difícil.

Lo sentenció Andrés, otro nuevo vecino, sentado frente a su apartamento:
"Serán de bajo costo, solo para las inversiones del Gobierno".

Source: ¿Bajo costo para quién? | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1461177904_21817.html

Wednesday, April 20, 2016

El mercado inmobiliario de La Habana y el fantasma de la desigualdad

El mercado inmobiliario de La Habana y el fantasma de la desigualdad

Cubanos con amigos o familiares en el exterior están invirtiendo en
mercado inmobiliario floreciente
Algunos que al salir de la isla les confiscaron sus propiedades están
comprando también
Muchos edificios de La Habana Vieja se están remodelando como parte de
este 'boom' para convertirlos en viviendas para alquiler o restaurantes
CHRISTINE ARMARIO
Associated Press

LA HABANA
A mitad de la Calle Habana, un edificio colonial de dos pisos muy venido
a menos está siendo restaurado por un empresario que regresó a la isla
tras irse de ella con su familia cuando era niño luego de la revolución
de 1959. En la esquina cuelgan coloridos cuadros en una casa que ha sido
convertida en una galería de arte.

No muy lejos decenas de personas viven en un edificio del gobierno que
se viene abajo, sin agua corriente y con postes de madera que sostienen
lo que queda del segundo piso.

Al ver los cambios que se están produciendo en esta calle adoquinada de
La Habana Vieja, Magaly González Martínez se alegra de que el barrio
esté siendo embellecido, pero al mismo le preocupa el impacto que puedan
tener estas transformaciones en la gente que vive en edificios en muy
mal estado, como el suyo, en momentos en que la ciudad se transforma y
afloran las inequidades del mundo inmobiliario moderno en uno de los
últimos países comunistas del mundo.

"Yo entiendo que todo debe ser parejo, ¿no?", comentó la mujer, una
jubilada de 66 años que trabajó en la construcción.

El turismo ha subido casi un 20 por ciento desde que el presidente
estadounidense Barack Obama y su colega cubano Raúl Castro pusieron fin
a medio siglo de guerra fría en diciembre de 2014 y los cubanos con
familiares o amigos adinerados que viven en el exterior están
invirtiendo millones de dólares en un mercado inmobiliario que
súbitamente ha florecido. Adquieren propiedades en la histórica Habana
Vieja y en los barrios más elegantes y las transforman en edificios de
alquiler y en bares y restaurantes.

En algunos barrios inundados por turistas la redistribución de riqueza
que transformó a Cuba después de la revolución parece estar diluyéndose
bajo las narices de sus residentes. Cubanos ricos que se fueron al
exterior hace varias décadas están comprando edificios confiscados a
familias como las de ellos. Residentes que sobreviven con muy poco
venden sus deterioradas casas y se mudan a barrios donde no hay tanta
demanda o se van directamente del país.

"Cuando llegué, todo era muy diferente", manifestó Reinaldo Bordón, de
44 años, quien compró una propiedad en la Calle Habana en la que abrió
con dos amigos Habana 61, uno de los mejores restaurantes de la ciudad.
"Si las cosas continúan a este ritmo, creo que en otros 10 años todo va
a cambiar mucho".

Antes de la revolución de Fidel Castro, los cubanos acaudalados vivían
en barrios exclusivos como Miramar y los pobres en barrios marginales.
La igualdad de vivienda fue uno de los primeros objetivos de la
revolución. Casi de inmediato se prohibieron los desalojos y los
alquileres fueron reducidos en un 50 por ciento. Multitudes de personas
de clases media y alta se fueron de Cuba, dejando atrás sus mansiones y
viviendas suburbanas, que el estado entregó a los pobres. Fue así que
las antiguas sirvientas y los inquilinos terminaron viviendo en esas
propiedades, administradas por el estado.

DEFENSORES DE ACERCAMIENTO A CUBA LANZAN PROGRAMA DE RADIO EN MIAMI
En 2011 Cuba anunció que permitiría la venta de propiedades por primera
vez desde los primeros años de la revolución. La nueva ley puso en
marcha algo que no existió formalmente por décadas en Cuba: una
industria inmobiliaria. Mucha gente que vivía en hermosos edificios
ahora descascarados colocó cartones en el frente anunciando "se vende".

Impulsado por la ola de visitantes que comenzó con el deshielo, la
transformación del mercado de bienes raíces avanza a paso acelerado en
barrios como el de Habana Vieja, donde se están remodelando vetustos
edificios coloniales en casi todas las cuadras.

En el tramo de la Calle Habana que atraviesa el barrio de Loma del
Ángel, siempre en la Habana Vieja, ya hay casi más viviendas de
principios de 1900 restauradas que edificios destartalados a punto de
derrumbarse. Los residentes de los edificios derruidos que quedan los
ofrecen en venta en portales de bienes raíces y esperan la llegada de un
comprador dispuesto a pagar un buen precio, ilusionados con la idea de
sacar a sus familias de la pobreza en que han vivido por décadas
mediante una sola transacción.

60 por ciento de las transacciones son financiadas al menos parcialmente
por alguien que vive en el exterior
Si bien los extranjeros siguen sin poder adquirir propiedades en Cuba,
Joel Estévez, director de la inmobiliaria Havana-Houses Real Estate,
dice que el 60 por ciento de las transacciones son financiadas al menos
parcialmente por alguien que vive en el exterior.

Después de que Obama y Castro anunciaron planes para reanudar las
relaciones entre Estados Unidos y Cuba, aumentó significativamente la
cantidad de cubanos exiliados que regresaron para comprar propiedades,
conservando su ciudadanía estadounidense, y esa cifra podría duplicarse
en los próximos años, según Estévez. En otros casos, un extranjero
casado con un o una cubana puede adquirir una propiedad y ponerla a
nombre de su pareja. Las operaciones más riesgosas son aquellas en las
que un extranjero que no tiene familia en la isla compra una propiedad y
la pone a nombre de un amigo.

Luego de hacer varias visitas buscando propiedades, José Angel Valls
Cabarrocas, un empresario jubilado de 70 años, adquirió una casona
venida a menos en la Calle Habana, junto a un edificio donde viven
muchas familias. Cabarrocas y su familia se fueron de Miramar a Macon,
Georgia, cuando él tenía 13 años.

"Somos de aquí igual que cualquiera", afirmó.

Este naciente mercado favorece a gente como Cabarrocas, que a pesar de
las dificultades que hay para transferir dinero a Cuba, tiene el capital
necesario para comprar una propiedad. Al no haber financiación
disponible, la gran mayoría de los cubanos no pueden entrar al mercado.
El precio promedio de una vivienda en La Habana es de $25,000, según
IslaData, mientras que el sueldo promedio de un trabajador estatal es de
$20 al mes.

"El precio promedio de una casa no tiene relación alguna con lo que gana
un trabajador promedio", dijo el economista de la Universidad de La
Habana Ricardo Torres Pérez.

Algunos observadores se preguntan si el mercado de bienes raíces
generará la desigualdad que hubo en La Habana hace casi seis décadas.

EN LA HABANA, HASTA LOS MUERTOS SON OBJETO DE DISPUTAS
Jesus Hermida Franco, artista de 41 años que usa la casa de su familia
en Calle Habana como estudio, tiene su propia visión del tema. Considera
que siempre hubo cierto nivel de desigualdad y de división de clases en
la isla y que, en todo caso, el nuevo mercado le da una oportunidad a
gente que antes no la tenía.

"Gracias a estos cambios que ha habido las personas han podido realizar
sus sueños. Algunos", afirmó.

El periodista de The Associated Press Michael Weissenstein en La Habana
contribuyó para este reportaje

Christine Armario en Twitter: @cearmario

Source: El mercado inmobiliario de La Habana y el fantasma de la
desigualdad | El Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article72715322.html