Una familia ultrajada
[24-06-2014 12:14:24]
Maritza Concepción Sarmiento
Fundación Madres, Familia y Futuro
(www.miscelaneasdecuba.net).- En la calle Tadeo # 111, entre 24 de
Febrero y 10 de Octubre, Regla, vive Marilyn Gil Pérez de 39 años de
edad, con su familia. Desde el año 2009 están en conflicto por su
vivienda, al igual que una cantidad considerable de cubanos.
La diferencia es que el contrincante de Marilyn es un policía de la
Brigada Especializada Anti-drogas, nombrado Rodolfo Serna, que fabricó
al lado de su casa, tomando parte de un pasillo de su propiedad y
dañando su domicilio.
Cuando Marilyn y su familia han reclamado esta violación a sus vecinos,
les responden con fuertes golpizas y amenazas y si los denuncian a la
policía, desechan las declaraciones y evidencias, por tratarse de un
miembro del Ministerio del Interior.
Tan difícil es que en ocasiones otros policías lo han apoyado en las
fuertes golpizas que le propinan a esta familia.
Dentro de los que la integran están; Carmen Pérez Castro de 64 años de
edad, a la que le hicieron una fisura en una mano con la puerta de un
patrullero y le fracturaron dos costillas. José Gil Torres de 69 años de
edad, que es sordomudo y después de inmovilizarlo, el vecino le colocó
un revólver en la cabeza, amenazándolo de muerte y desaparecerles a su
esposa, hijas y nietas, si seguían reclamando, lo que entendió
perfectamente a pesar de su incapacidad física.
Debido a esta continua represión policial, la niña Diana Rosa Véliz, de
15 años de edad, trató de suicidarse, tomándose una sobredosis de un
medicamento para la epilepsia, estuvo ingresada 15 días en terapia
intensiva en el mes de agosto de 2013.
Marilyn plantea estar desesperada, porque es como una mafia y no tiene a
dónde acudir.
Source: Una familia ultrajada - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/53a94f803a682e16a4d00d30#.U6lnLfmSwx4
Cuba need lacks adequate housing for it's people. Over 880,000 (official data 07/2017) houses need extensive repairs or have to be built. Houses could only be "exchanged" until recently. Now they can be sold. Often houses are impounded for "infractions". People that leave the country illegally lose their property rights. This site highlights the plight of Cubans. La vivienda: problema Cubana
Tuesday, June 24, 2014
Thursday, June 19, 2014
Demolición
Demolición
[18-06-2014 14:02:06]
Juan Carlos Díaz Fonseca
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
(www.miscelaneasdecuba.net).- En la calle Máximo Gómez entre H y 28 de
Enero, en el capitalino municipio de Guanabacoa, el pasado día 4 de mayo
de se efectuó una demolición de los albergues que allí se encontraban.
Las familias que los habitaban fueron reubicadas en edificios en el
Reparto La Hata, quedando todo el escombro en el lugar y todavía las
instituciones competentes no lo han recogido.
El vecindario se queja del mal aspecto y la suciedad que representa esta
cantidad de escombros, y nadie entiende por qué los han dejado tirados ahí.
Source: Demolición - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/53a17fbe3a682e0f9c46f8f0#.U6K3EfmSwx4
[18-06-2014 14:02:06]
Juan Carlos Díaz Fonseca
Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
(www.miscelaneasdecuba.net).- En la calle Máximo Gómez entre H y 28 de
Enero, en el capitalino municipio de Guanabacoa, el pasado día 4 de mayo
de se efectuó una demolición de los albergues que allí se encontraban.
Las familias que los habitaban fueron reubicadas en edificios en el
Reparto La Hata, quedando todo el escombro en el lugar y todavía las
instituciones competentes no lo han recogido.
El vecindario se queja del mal aspecto y la suciedad que representa esta
cantidad de escombros, y nadie entiende por qué los han dejado tirados ahí.
Source: Demolición - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/53a17fbe3a682e0f9c46f8f0#.U6K3EfmSwx4
Sunday, June 15, 2014
Barrio amarillo clarito
junio 13, 2014
Daisy Valera
HAVANA TIMES—El primer contacto que tuve con la cultura china fue
mediante un amigo de la infancia, Javier. El chinito invitaba a los
niños del barrio a su apartamento y hacia que su abuelo comenzara a leer
periódicos viejos; y claro que la lectura era en chino, de otra forma no
hubiese sido tan divertido la experiencia.
El otro acercamiento fue de tipo gastronómico y resulta casi un
misterio. No imagino cómo logré encontrarme con rollitos de primavera y
maripositas chinas durante los rigores del período especial.
.
Los recuerdos de los restaurantes espirituanos Yangtsé y Shanghái me
arrastraron a visitar el Barrio Chino de La Habana. A finales del 2005
atravesé por primera vez el inmenso pórtico diseñado según la
arquitectura del período Minh, y terminé comiendo espaguetis. El precio
del arroz frito era demasiado para mi bolsillo de estudiante universitaria.
En los últimos años he recorrido decenas de veces el que una vez fue el
mayor y más próspero Barrio Chino de América Latina; hoy es muy difícil
encontrar vestigios de su esplendor de antaño.
Posiblemente lo más distintivo del barrio chino actualmente son las
cubanitas sin ojos rasgados, apretadas dentro de imitaciones de vestidos
tradicionales y acosándote para leerte el menú de los restaurantes.
No queda mucho de los negocios tradicionalmente impulsados en Cuba por
esa comunidad; ni puestos de frituras de frijoles caritas, ni helados de
agua, ni frutas envueltas en papel de celofán, ni tintorerías. Las
fondas han cedido su espacio a restaurantes repletos de comida criolla o
italiana.
La Danza del León, el sonido de una corneta y unos pocos practicantes de
artes marciales redondean lo poco que nos queda de la influencia china.
Ya no podemos asombrarnos, como lo hizo Carpentier, con las destrezas
acrobáticas y la ópera del que llamó "barrio amarillo".
De los miles de chinos que se habían establecieron en Cuba, hoy se
pueden contar menos de 400 ancianos y apenas suman 11 las asociaciones
que siguen en funcionamiento de las 36 existentes en 1959.
El principal éxodo de este grupo poblacional tuvo que ver con la
expropiación de sus negocios por el Estado en 1968. Los chinos,
escaparon de la Revolución Cubana como lo hicieron de la de Mao; se
fueron con su música y su charada a otra parte.
Cada mes de junio se celebra la llegada de los primeros chinos
("culíes") al puerto de La Habana. El pasado día 3 se cumplieron 167
años. El plan de desarrollo Integral de la capital, promovido por la
Oficina de Historiador, intenta revitalizar cultural y
arquitectónicamente el Barrio Chino pero al esfuerzo continúa faltándole
una comun
Source: Barrio amarillo clarito - Havana Times en español -
http://www.havanatimes.org/sp/?p=96585
Daisy Valera
HAVANA TIMES—El primer contacto que tuve con la cultura china fue
mediante un amigo de la infancia, Javier. El chinito invitaba a los
niños del barrio a su apartamento y hacia que su abuelo comenzara a leer
periódicos viejos; y claro que la lectura era en chino, de otra forma no
hubiese sido tan divertido la experiencia.
El otro acercamiento fue de tipo gastronómico y resulta casi un
misterio. No imagino cómo logré encontrarme con rollitos de primavera y
maripositas chinas durante los rigores del período especial.
.
Los recuerdos de los restaurantes espirituanos Yangtsé y Shanghái me
arrastraron a visitar el Barrio Chino de La Habana. A finales del 2005
atravesé por primera vez el inmenso pórtico diseñado según la
arquitectura del período Minh, y terminé comiendo espaguetis. El precio
del arroz frito era demasiado para mi bolsillo de estudiante universitaria.
En los últimos años he recorrido decenas de veces el que una vez fue el
mayor y más próspero Barrio Chino de América Latina; hoy es muy difícil
encontrar vestigios de su esplendor de antaño.
Posiblemente lo más distintivo del barrio chino actualmente son las
cubanitas sin ojos rasgados, apretadas dentro de imitaciones de vestidos
tradicionales y acosándote para leerte el menú de los restaurantes.
No queda mucho de los negocios tradicionalmente impulsados en Cuba por
esa comunidad; ni puestos de frituras de frijoles caritas, ni helados de
agua, ni frutas envueltas en papel de celofán, ni tintorerías. Las
fondas han cedido su espacio a restaurantes repletos de comida criolla o
italiana.
La Danza del León, el sonido de una corneta y unos pocos practicantes de
artes marciales redondean lo poco que nos queda de la influencia china.
Ya no podemos asombrarnos, como lo hizo Carpentier, con las destrezas
acrobáticas y la ópera del que llamó "barrio amarillo".
De los miles de chinos que se habían establecieron en Cuba, hoy se
pueden contar menos de 400 ancianos y apenas suman 11 las asociaciones
que siguen en funcionamiento de las 36 existentes en 1959.
El principal éxodo de este grupo poblacional tuvo que ver con la
expropiación de sus negocios por el Estado en 1968. Los chinos,
escaparon de la Revolución Cubana como lo hicieron de la de Mao; se
fueron con su música y su charada a otra parte.
Cada mes de junio se celebra la llegada de los primeros chinos
("culíes") al puerto de La Habana. El pasado día 3 se cumplieron 167
años. El plan de desarrollo Integral de la capital, promovido por la
Oficina de Historiador, intenta revitalizar cultural y
arquitectónicamente el Barrio Chino pero al esfuerzo continúa faltándole
una comun
Source: Barrio amarillo clarito - Havana Times en español -
http://www.havanatimes.org/sp/?p=96585
The Fading Splendor of Havana’s Chinatown
The Fading Splendor of Havana's Chinatown
June 13, 2014
Daisy Valera
HAVANA TIMES — I had my first contact with Chinese culture thanks to a
childhood friend, Javier. He was a Chinese kid who would invite kids
around the neighborhood to his house and make his grandfather read old
newspapers. What he read was in Chinese, of course, which is what made
the experience so much fun for us.
The other early contact with this culture I had was of the culinary kind
and it is still almost a mystery to me. I can't imagine how it is I
managed to come across spring rolls and Chinese dumplings during the
harsh years of the Special Period in the '90s.
My memories of Sancti Spiritus' Yangtse and Shanghai restaurants
encouraged me to visit Havana's Chinatown. The first time I walked
through the immense gate, designed in the style of the Minh dynasty, was
in 2005. I recall I ended up eating spaghetti there. The price of a
modest fried rice was too high for my university student pockets.
In recent years, I have visited this, what was once the largest and most
prosperous Chinatown in Latin America, dozens of times. Today, it is
difficult to find any vestiges of its former splendor.
The most distinctive aspect of today's Chinatown is quite possibly the
young Cuban women (without slanted eyes) who wear tight-fitting
imitations of traditional Chinese dresses and stalk passersby to inform
them of different menu offers.
Not many of the businesses established by the Chinese community in Cuba
remain. One no longer finds fried-snack kiosks, exotic ice-cream
vendors, fruits wrapped up in cellophane or dry cleaners. The taverns of
old have retreated to give way to restaurants stuffed with traditional
Cuban or Italian food.
The Lion Dance, the sound of a bugle and a handful of martial arts
practioners sum up what little remains of Chinese culture on the island.
We can no longer stand in awe, as did renowned Cuban novelist Alejo
Carpentier, before the acrobatic feats and operas staged at what he
called "the yellow town."
Of the thousands of Chinese immigrants who once settled in Cuba, less
than 400 elders remain, and a mere 11 Chinese associations (of the 36
that existed in 1959), are still in operation.
The main exodus of this community took place following the
nationalization of their businesses by the Cuban State in 1968. The
island's Chinese fled the Cuban revolution in the same way they had fled
Mao's – they took their music and their charade elsewhere.
Every June, Cuba celebrates the arrival of the first Chinese immigrants
to Havana's port. The 167th anniversary of this event took place on June
3rd. The comprehensive restoration plan being implemented in Old Havana
by the Office of the Historian seeks to revitalize Chinese culture and
repair the architectural heritage of Chinatown, but these efforts
continue to lack a community with links
Source: The Fading Splendor of Havana's Chinatown - Havana Times.org -
http://www.havanatimes.org/?p=104251
June 13, 2014
Daisy Valera
HAVANA TIMES — I had my first contact with Chinese culture thanks to a
childhood friend, Javier. He was a Chinese kid who would invite kids
around the neighborhood to his house and make his grandfather read old
newspapers. What he read was in Chinese, of course, which is what made
the experience so much fun for us.
The other early contact with this culture I had was of the culinary kind
and it is still almost a mystery to me. I can't imagine how it is I
managed to come across spring rolls and Chinese dumplings during the
harsh years of the Special Period in the '90s.
My memories of Sancti Spiritus' Yangtse and Shanghai restaurants
encouraged me to visit Havana's Chinatown. The first time I walked
through the immense gate, designed in the style of the Minh dynasty, was
in 2005. I recall I ended up eating spaghetti there. The price of a
modest fried rice was too high for my university student pockets.
In recent years, I have visited this, what was once the largest and most
prosperous Chinatown in Latin America, dozens of times. Today, it is
difficult to find any vestiges of its former splendor.
The most distinctive aspect of today's Chinatown is quite possibly the
young Cuban women (without slanted eyes) who wear tight-fitting
imitations of traditional Chinese dresses and stalk passersby to inform
them of different menu offers.
Not many of the businesses established by the Chinese community in Cuba
remain. One no longer finds fried-snack kiosks, exotic ice-cream
vendors, fruits wrapped up in cellophane or dry cleaners. The taverns of
old have retreated to give way to restaurants stuffed with traditional
Cuban or Italian food.
The Lion Dance, the sound of a bugle and a handful of martial arts
practioners sum up what little remains of Chinese culture on the island.
We can no longer stand in awe, as did renowned Cuban novelist Alejo
Carpentier, before the acrobatic feats and operas staged at what he
called "the yellow town."
Of the thousands of Chinese immigrants who once settled in Cuba, less
than 400 elders remain, and a mere 11 Chinese associations (of the 36
that existed in 1959), are still in operation.
The main exodus of this community took place following the
nationalization of their businesses by the Cuban State in 1968. The
island's Chinese fled the Cuban revolution in the same way they had fled
Mao's – they took their music and their charade elsewhere.
Every June, Cuba celebrates the arrival of the first Chinese immigrants
to Havana's port. The 167th anniversary of this event took place on June
3rd. The comprehensive restoration plan being implemented in Old Havana
by the Office of the Historian seeks to revitalize Chinese culture and
repair the architectural heritage of Chinatown, but these efforts
continue to lack a community with links
Source: The Fading Splendor of Havana's Chinatown - Havana Times.org -
http://www.havanatimes.org/?p=104251
Subscribe to:
Posts (Atom)