Funcionarios exigen sobornos de 600 CUC para 'arreglar' un supuesto
'error' en licencias de construcción
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 2 de Julio de 2017 - 12:20 CEST.
Funcionarios de Planificación Física en el municipio Centro Habana han
informado a varios vecinos del territorio que no pueden iniciar el
proceso para obtener la propiedad de sus viviendas porque las licencias
de construcción que recibieron en 2004 fueron "otorgadas por error".
Pero ese "error", dicen, podría "arreglarse por la izquierda" si pagan
unos 600 CUC a los encargados de "solucionarlo".
Muchos de los afectados son personas que por sus bajos recursos llevan
más de 10 años intentando terminar sus viviendas. Para ellos es
imposible destinar dinero a pagar un soborno.
Es el caso de Luis Herrera Paz, residente en Consulado #259, quien
denunció que los arquitectos de Planificación Física que supervisan el
Consejo Popular Colón no le dieron ninguna explicación sobre el "error"
ni sobre cómo se podría solucionar por la vía legal.
Una arquitecta "me dijo que existían 'otros canales' por los que
'arreglar' el asunto y en solo dos meses. Pero ese 'arreglo' cuesta 600
CUC (equivalente al dólar). Eso es descaro a la máxima expresión, el
Estado comete una pifia y el pobre tiene que pagar. De dónde voy a sacar
ese dineral cuando llevo más de 10 años intentando terminar mi casa", se
quejó Herrera Paz.
Carmen y José, otros dos vecinos afectados por el mismo "error" y que
accedieron a declarar pidiendo que se cambiaran sus nombres, tienen la
esperanza de que en su caso "el arreglo" que propongan los funcionarios
de Planificación Física sea menos "abusivo".
"Con el Estado nunca se gana, hay que resignarse a soltar el 'güano',
pero no esa cantidad fuera de órbita", dijo José.
"Además, nosotros obtuvimos la licencia de construcción de manera legal
y con toda la documentación que pedían en regla. Ahora, 10 años después,
te dicen que hubo un error y a la cara piden que paguemos por la
solución y para colmo por la izquierda", añadió.
"Ni siquiera dieron detalles de cuál fue el error y quién lo cometió",
apuntó Carmen.
"Incluso si el precio de la 'solución' fuese pagable, estaríamos igual
en riesgo: ¿quién asegura que dentro de 10 años no se destape otro
'error' y digan que el título de propiedad lo obtuvimos ilegalmente. Ni
en sueños puedo pagar 600 CUC, y menos cuando la equivocación, si la
hubo, fue del Estado, no nuestra".
Una fuente en la Dirección Municipal de Planificación Física en La
Habana Vieja dijo bajo condición de anonimato que no ha tenido noticias
sobre un error en el otorgamiento de licencias de construcción.
Sin embargo, afirmó que los cobros de sobornos se producen cuando un
cliente, por ejemplo, necesita que le expidan con inmediatez los
dictámenes de "utilizable y habitable", que son competencia del
arquitecto de la comunidad.
"Pero esa cifra que piden para subsanar un supuesto error del Estado,
además de absurda es escandalosa, y puede poner malo todo el negocio
cuando la gente se empiece a quejar en masa", añadió la fuente.
'La punta de la maraña'
Consultado en referencia al dinero que exige Planificación Física para
iniciar el proceso de legalización de la propiedad, un abogado que dijo
llevar más de 10 años en "el negocio" de Vivienda, afirmó que la cifra
puede llegar hasta los 1.000 CUC.
"Hay que 'tocar' [sobornar] a mucha gente porque la cadena es larga",
dijo el abogado.
"La punta de la maraña empieza en la dirección de Vivienda, donde se
tramita todo lo relacionado con documentos de legalización, traspaso,
testamentos, dejación de bienes, etcétera. Después viene Planificación
Física, que se encarga de extender dictámenes sobre el estado de las
viviendas, las licencias de reparación y la cesión de solares yermos
para la construcción por esfuerzo propio".
A esa cadena de sobornos habría que añadir a los arquitectos de la
comunidad, quienes determinan si es viable o no la ampliación o
construcción de una vivienda. Aunque están subordinados a las
direcciones municipales de Vivienda, funcionan como una entidad
independiente.
Al ser preguntados sobre qué error en el proceso de autorización de las
licencias de construcción impide a los ciudadanos tramitar la
legalización de sus viviendas, funcionarios de la dirección de
Planificación Física de Centro Habana no ofrecieron detalles.
Afirmaron que podría tratarse de "malas interpretaciones y explicaciones
de los decretos y las regulaciones". Negaron la implicación de
trabajadores de la entidad estatal en la exigencia de sobornos y citaron
a los ciudadanos afectados "para el jueves de la próxima semana, pero
sin promesas de soluciones inmediatas".
"Eso les da margen para cuadrar la caja y esconder la basura", consideró
la esposa de Herrera Paz.
"Están jugando con fuego porque se trata de nuestra casa y de nuestro
dinero invertido en ello con sangre, sudor y lágrimas durante más de 10
años. Nosotros no vamos a arreglarnos con nadie ni por un medio", añadió.
Aunque Carmen y José se mostraron inicialmente dispuestos a pagar el
soborno si es una cantidad "razonable", advirtieron que irán al Consejo
de Estado si no reciben "una respuesta clara la semana próxima".
Source: Funcionarios exigen sobornos de 600 CUC para 'arreglar' un
supuesto 'error' en licencias de construcción | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1498990818_32264.html
Cuba need lacks adequate housing for it's people. Over 880,000 (official data 07/2017) houses need extensive repairs or have to be built. Houses could only be "exchanged" until recently. Now they can be sold. Often houses are impounded for "infractions". People that leave the country illegally lose their property rights. This site highlights the plight of Cubans. La vivienda: problema Cubana
Sunday, July 2, 2017
Saturday, July 1, 2017
Friday, June 30, 2017
Vivienda intenta desalojar por cuarta vez a una madre y sus dos hijos
Vivienda intenta desalojar por cuarta vez a una madre y sus dos hijos
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 29 de Junio de 2017 - 20:37 CEST.
Funcionarios de la Dirección Municipal de Vivienda en Centro Habana
realizaron este miércoles otro intento de desalojo contra Elidiorquis
Perdomo Gattorno y sus dos hijos. En esta ocasión violentaron la puerta
y las ventanas de su casa, y arrojaron todas las pertenencias de la
familia a la vía pública.
Vecina de la calle Príncipe #178, entre Espada y San Francisco, es la
cuarta vez que Perdomo Gattorno sufre un incidente de este tipo.
Según relató, todo "empezó sobre las 7:00 de la mañana, cuando me
rompieron la puerta sin apenas mediar palabra".
"Como me negué a bajar mis cosas, fueron ellos quienes las tiraron en la
calle para después subirlas a un camión que nos llevó para un albergue
de tránsito en La Habana Vieja, que es la opción obligada que me dan
para quedarse con mi casa".
La orden de decomiso de su vivienda, de la cual es propietaria única
desde el año 2004, data de junio de 2016 como resultado del
encausamiento de su esposo por "tráfico de drogas".
"En esta casa a mi marido nunca le ocuparon ninguna droga. En el
registro solo encontraron una pesa que, según la Policía, tenía rastros
de marihuana. Eso les bastó para condenarlo a siete años de privación de
libertad", señaló.
"Edwin ni siquiera es copropietario de esta casa. No está en el registro
de dirección ni en la libreta. Esta casa y las pertenencias de mis hijos
y mías no se obtuvieron con dinero de tráfico alguno. Contra mí tampoco
existió ninguna acusación, ni fui citada como testigo en aquel juicio",
agregó.
"No entiendo por qué intentan quitarme la casa que es mía y de mis
hijos", lamentó.
Lester González, un vecino de Perdomo Gattorno, declaró que las
autoridades "no tuvieron en cuenta siquiera que su hijo de 12 años es
síndrome de Down y tuvo que pasar por todo el espectáculo que armaron
los de Vivienda y la Policía".
"Cerraron todo el acceso a la cuadra y no querían que la gente filmara o
hicieran fotos porque, según los policías, solo los periodistas están
autorizados. Una de las funcionarias de Vivienda llegó a la desvergüenza
de decir que en vez de estar grabando tanto lo que tenía que hacer era
ayudar a subir las cosas de Elidiorquis al camión".
Segundo acto del desalojo
Las condiciones generales en el albergue de tránsito de La Habana Vieja
eran pésimas por las filtraciones y las tupiciones. Según narró Perdomo
Gattorno, el cubículo que le asignaron no tenía servicio eléctrico.
"Los vecinos del albergue me dijeron que allí no tenían gas y que
cocinaban con hornillas eléctricas, pagando hasta 300 pesos mensuales de
electricidad. Al ver aquellas condiciones me negué a que bajaran mis
cosas del camión hasta que no viniera alguien del Gobierno con una
solución. Pero tras esperar tres horas, las funcionarias de Vivienda y
el camionero decidieron irse dejándome mis cosas tiradas en la calle
nuevamente".
"Decidí alquilar otro camión y regresé para mi casa, pero allí estaban
las funcionarias de Vivienda de La Habana Vieja custodiando que nadie
entrara a mi casa, incluyéndome a mí".
Leonel Rodríguez, otro vecino de la cuadra, relató que al llegar del
trabajo vio "las cosas de Elidiorquis tiradas en plena calle. Lester se
tuvo que llevar al niño [con síndrome de Down] para su casa, para que no
siguiera viviendo aquello", denunció.
"Sobre las 6:00 de la tarde llegó un patrullero y preguntó a Elidiorquis
qué pasaba. Al explicarle, el policía se solidarizó y dijo a las
funcionarias que ellas eran responsables de todo aquel espectáculo, y
que tenían que resolver el problema. Al parecer se asustaron porque una
de ellas, llamada Nancy, le dijo que subiera otra vez sus cosas para la
casa bajo su responsabilidad".
Tras este cuatro intento de decomisar la vivienda de Elidiorquis Perdomo
Gattorno y sus dos hijos, varios vecinos opinaron que se trata de "una
camancola para quitarle la casa y después trapichear con ella".
"Vivo asustada porque sé que contra el Gobierno siempre perderé la
pelea. Ya demostraron que no les importan mis dos hijos ni la condición
del más chiquito", dijo Perdomo Gattorno.
En un reportaje de América Noticias, de hace dos meses, Perdomo Gattorno
y una vecina habían denunciado los intentos de desalojo anteriores. Allí
expusieron el testimonio sobre un funcionario de Vivienda que fue
sorprendido haciendo fotos a su casa y a quien posteriormente se le
escuchó decir durante una llamada telefónica: "El apartamento está en
buenas condiciones, pero todavía no han sacado a la gente de ahí".
Al cierre de esta nota, Elidiorquis Perdomo Gattorno no tenía restaurado
el servicio de gas y no había podido reparar la puerta de su vivienda.
Source: Vivienda intenta desalojar por cuarta vez a una madre y sus dos
hijos | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1498761478_32226.html
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 29 de Junio de 2017 - 20:37 CEST.
Funcionarios de la Dirección Municipal de Vivienda en Centro Habana
realizaron este miércoles otro intento de desalojo contra Elidiorquis
Perdomo Gattorno y sus dos hijos. En esta ocasión violentaron la puerta
y las ventanas de su casa, y arrojaron todas las pertenencias de la
familia a la vía pública.
Vecina de la calle Príncipe #178, entre Espada y San Francisco, es la
cuarta vez que Perdomo Gattorno sufre un incidente de este tipo.
Según relató, todo "empezó sobre las 7:00 de la mañana, cuando me
rompieron la puerta sin apenas mediar palabra".
"Como me negué a bajar mis cosas, fueron ellos quienes las tiraron en la
calle para después subirlas a un camión que nos llevó para un albergue
de tránsito en La Habana Vieja, que es la opción obligada que me dan
para quedarse con mi casa".
La orden de decomiso de su vivienda, de la cual es propietaria única
desde el año 2004, data de junio de 2016 como resultado del
encausamiento de su esposo por "tráfico de drogas".
"En esta casa a mi marido nunca le ocuparon ninguna droga. En el
registro solo encontraron una pesa que, según la Policía, tenía rastros
de marihuana. Eso les bastó para condenarlo a siete años de privación de
libertad", señaló.
"Edwin ni siquiera es copropietario de esta casa. No está en el registro
de dirección ni en la libreta. Esta casa y las pertenencias de mis hijos
y mías no se obtuvieron con dinero de tráfico alguno. Contra mí tampoco
existió ninguna acusación, ni fui citada como testigo en aquel juicio",
agregó.
"No entiendo por qué intentan quitarme la casa que es mía y de mis
hijos", lamentó.
Lester González, un vecino de Perdomo Gattorno, declaró que las
autoridades "no tuvieron en cuenta siquiera que su hijo de 12 años es
síndrome de Down y tuvo que pasar por todo el espectáculo que armaron
los de Vivienda y la Policía".
"Cerraron todo el acceso a la cuadra y no querían que la gente filmara o
hicieran fotos porque, según los policías, solo los periodistas están
autorizados. Una de las funcionarias de Vivienda llegó a la desvergüenza
de decir que en vez de estar grabando tanto lo que tenía que hacer era
ayudar a subir las cosas de Elidiorquis al camión".
Segundo acto del desalojo
Las condiciones generales en el albergue de tránsito de La Habana Vieja
eran pésimas por las filtraciones y las tupiciones. Según narró Perdomo
Gattorno, el cubículo que le asignaron no tenía servicio eléctrico.
"Los vecinos del albergue me dijeron que allí no tenían gas y que
cocinaban con hornillas eléctricas, pagando hasta 300 pesos mensuales de
electricidad. Al ver aquellas condiciones me negué a que bajaran mis
cosas del camión hasta que no viniera alguien del Gobierno con una
solución. Pero tras esperar tres horas, las funcionarias de Vivienda y
el camionero decidieron irse dejándome mis cosas tiradas en la calle
nuevamente".
"Decidí alquilar otro camión y regresé para mi casa, pero allí estaban
las funcionarias de Vivienda de La Habana Vieja custodiando que nadie
entrara a mi casa, incluyéndome a mí".
Leonel Rodríguez, otro vecino de la cuadra, relató que al llegar del
trabajo vio "las cosas de Elidiorquis tiradas en plena calle. Lester se
tuvo que llevar al niño [con síndrome de Down] para su casa, para que no
siguiera viviendo aquello", denunció.
"Sobre las 6:00 de la tarde llegó un patrullero y preguntó a Elidiorquis
qué pasaba. Al explicarle, el policía se solidarizó y dijo a las
funcionarias que ellas eran responsables de todo aquel espectáculo, y
que tenían que resolver el problema. Al parecer se asustaron porque una
de ellas, llamada Nancy, le dijo que subiera otra vez sus cosas para la
casa bajo su responsabilidad".
Tras este cuatro intento de decomisar la vivienda de Elidiorquis Perdomo
Gattorno y sus dos hijos, varios vecinos opinaron que se trata de "una
camancola para quitarle la casa y después trapichear con ella".
"Vivo asustada porque sé que contra el Gobierno siempre perderé la
pelea. Ya demostraron que no les importan mis dos hijos ni la condición
del más chiquito", dijo Perdomo Gattorno.
En un reportaje de América Noticias, de hace dos meses, Perdomo Gattorno
y una vecina habían denunciado los intentos de desalojo anteriores. Allí
expusieron el testimonio sobre un funcionario de Vivienda que fue
sorprendido haciendo fotos a su casa y a quien posteriormente se le
escuchó decir durante una llamada telefónica: "El apartamento está en
buenas condiciones, pero todavía no han sacado a la gente de ahí".
Al cierre de esta nota, Elidiorquis Perdomo Gattorno no tenía restaurado
el servicio de gas y no había podido reparar la puerta de su vivienda.
Source: Vivienda intenta desalojar por cuarta vez a una madre y sus dos
hijos | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1498761478_32226.html
Tuesday, June 27, 2017
Funcionarios admiten serios problemas alrededor de los subsidios a la construcción
Funcionarios admiten serios problemas alrededor de los subsidios a la
construcción
DDC | La Habana | 27 de Junio de 2017 - 17:20 CEST.
La concesión de subsidios para la construcción enfrenta irregularidades
relacionadas tanto con el proceso de otorgamiento, como con el
cumplimiento de lo establecido en el contrato, además de trabas
burocráticas que impiden a las familias aspirantes, al final, cumplir
con los plazos establecidos para las obras.
Así lo reconocen autoridades involucradas en el proceso en declaraciones
que recoge el sitio oficial Cubadebate.
Aunque más de 53.000 casos han logrado obtener los subsidios y "han
mejorado su hábitat", dice, hay numerosos casos como el de Idalberto
Cejas Barba, residente en Santiago de Las Vegas, que continúan esperando.
En enero de 2012 el Gobierno implementó una "nueva política de
subsidios" para ciudadanos "con baja solvencia económica" que
necesitaban "construir, reparar, ampliar sus viviendas o pagar la mano
de obra correspondiente".
La cantidad en subvenciones oscilaba entre los 9.800 —para reparaciones
de baños y cocinas— hasta 85.000 pesos (moneda nacional), que incluía la
sustitución de cubierta o reparación total de la vivienda.
Burocracia desgastante en el orden del día
Según María Josefina Aguilar Figueredo, jefa del Departamento de
Subsidio en la Oficina de Vivienda de Plaza de la Revolución, para
solicitar el dinero se debe tener original y fotocopia del título de
propiedad, documento legal (carné de identidad), y tres cartas de
solicitud donde se plantee su necesidad de reparación de la vivienda. El
propietario es quien solicita el trámite.
El proceso comienza cuando la persona hace la solicitud. El expediente
empieza el recorrido: Dirección de Trabajo y Seguridad Social, Consejo
de la Administración Municipal (CAM), Banco, otra vez Vivienda, y los
rastros. Allí el suministro de los materiales fluctúa (hay poca
disponibilidad) y la situación con el transporte de estos es grave.
"Los beneficiados van al rastro con el documento que le da el banco (un
vale de compra) y piden los materiales en el rastro. Con ese modelo
regresan al banco y se les rebaja, del total, el dinero del coste por
los materiales. Luego se le entrega otro modelo que tiene que llevar de
vuelta al rastro para pagar los materiales y así concluir ese complicado
proceso burocrático", señala Cubadebate.
El medio detalla otros procesos en los que el Gobierno determina quiénes
pueden aspirar a los subsidios y cómo se determina el monto. También se
hace eco de "irregularidades y obstáculos" en estas concesiones, así
como de quejas de quienes las han sufrido.
Ejemplos
Según Fidel Rendón Matienzo, delegado a la Asamblea Provincial del Poder
Popular y periodista de la oficial Agencia Cubana de Noticias, "ha
habido de todo, como en botica" en referencia a otorgamientos "a
familias y personas que no lo necesitan".
"(…)Un asunto tan serio como la vivienda, que es uno de los problemas
sociales más grandes que tiene el país no ha tenido todo el seguimiento,
ni la atención que merece", critica.
Lectores del sitio oficial se han quejado de que "a veces no hay
cemento, acero (cabillas) y algunos elementos de terminación, (herrajes,
sobre todo). Sin embargo, muchos de esos productos los ofertan
particulares, pero el banco no permite hacer otras transacciones con
ellos más allá del pago de la fuerza de trabajo y la transportación".
Un comentarista identificado como DSB escribió su odisea: "A mi abuela
de 83 años le otorgaron el subsidio (para las condiciones constructivas
deplorables en que se encontraba la vivienda no le dieron el monto que
correspondía). Pasé mil trabajos, muchas madrugadas en el rastro y
ausencias a mi centro de trabajo. Muchas veces falté en vano, porque no
resolví nada, y todo para lograr adquirir una parte de los materiales
(otros en el transcurso de casi un año nunca aparecieron). El estado no
disponía de transporte para transportar los materiales".
"Nunca pude conseguir quien me realizara la mano de obra pues siempre
que veían el estado del inmueble me decían que era muy poco dinero con
el que contábamos para pagarles (…) Fin de la historia: se venció el
plazo del subsidio, también la prórroga solicitada. Hubo que hacer
renuncia y entregarlo todo. Mi abuela falleció con el sueño no cumplido
de tener una vivienda con las condiciones mínimas para habitarla.
Verdaderamente triste", concluyó.
Edificio Lefont: 78 familias en un limbo legal
Cubadebate incluyó en su artículo la situación en que se encuentran 78
familias que "permanecen en un limbo legal". Muchas de estas personas
habitan en el edificio Lefont, ubicado en la Calzada del Cerro.
A finales de los años 90, la Dirección Municipal de Salud otorgó el
inmueble a trabajadores de ese sindicato. Pero la mayoría de los
inquilinos, que viven en un estado deplorable (expertos han declarado
que el inmueble está para demoler), no tienen la titularidad de sus
respectivas viviendas.
Lenka Terry, vicepresidenta del Gobierno municipal, dice que la
situación de los vecinos del lugar "es complicada" y que "no está en sus
manos resolver algunas cosas, sino que depende de instancias a nivel
provincial".
El edificio ni siquiera consta como inscrito en la Dirección Municipal
de Justicia con el número con el que les fue otorgado.
La carencia de "estatus legal" no ha permitido a los habitantes del
Lefont realizar determinadas gestiones como cambios de dirección,
solicitud de tarjeta de abastecimiento en el municipio, contrato de
servicios como gas y agua o la solicitud de un subsidio que permita a
algunos mejorar las condiciones de su vivienda.
Esther Brunet, una de las afectadas, aseguró que en reiteradas ocasiones
ha acudido ante las autoridades del Cerro en busca de una solución para
su vivienda, pero no ha recibido respuestas concretas.
"Me dicen que no tienen un lugar donde meterme y yo lo que sé es que no
puedo seguir aquí. Este cuarto se moja completo y las paredes están
cuarteadas. Los que han venido a ver la casa han dicho que lo que lleva
es demolición, pero no se ha podido hacer nada porque la Vicepresidenta
de Construcción a nivel municipal, dice que no tiene un local para el
que podamos ir".
Source: Funcionarios admiten serios problemas alrededor de los subsidios
a la construcción | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1498576856_32173.html
construcción
DDC | La Habana | 27 de Junio de 2017 - 17:20 CEST.
La concesión de subsidios para la construcción enfrenta irregularidades
relacionadas tanto con el proceso de otorgamiento, como con el
cumplimiento de lo establecido en el contrato, además de trabas
burocráticas que impiden a las familias aspirantes, al final, cumplir
con los plazos establecidos para las obras.
Así lo reconocen autoridades involucradas en el proceso en declaraciones
que recoge el sitio oficial Cubadebate.
Aunque más de 53.000 casos han logrado obtener los subsidios y "han
mejorado su hábitat", dice, hay numerosos casos como el de Idalberto
Cejas Barba, residente en Santiago de Las Vegas, que continúan esperando.
En enero de 2012 el Gobierno implementó una "nueva política de
subsidios" para ciudadanos "con baja solvencia económica" que
necesitaban "construir, reparar, ampliar sus viviendas o pagar la mano
de obra correspondiente".
La cantidad en subvenciones oscilaba entre los 9.800 —para reparaciones
de baños y cocinas— hasta 85.000 pesos (moneda nacional), que incluía la
sustitución de cubierta o reparación total de la vivienda.
Burocracia desgastante en el orden del día
Según María Josefina Aguilar Figueredo, jefa del Departamento de
Subsidio en la Oficina de Vivienda de Plaza de la Revolución, para
solicitar el dinero se debe tener original y fotocopia del título de
propiedad, documento legal (carné de identidad), y tres cartas de
solicitud donde se plantee su necesidad de reparación de la vivienda. El
propietario es quien solicita el trámite.
El proceso comienza cuando la persona hace la solicitud. El expediente
empieza el recorrido: Dirección de Trabajo y Seguridad Social, Consejo
de la Administración Municipal (CAM), Banco, otra vez Vivienda, y los
rastros. Allí el suministro de los materiales fluctúa (hay poca
disponibilidad) y la situación con el transporte de estos es grave.
"Los beneficiados van al rastro con el documento que le da el banco (un
vale de compra) y piden los materiales en el rastro. Con ese modelo
regresan al banco y se les rebaja, del total, el dinero del coste por
los materiales. Luego se le entrega otro modelo que tiene que llevar de
vuelta al rastro para pagar los materiales y así concluir ese complicado
proceso burocrático", señala Cubadebate.
El medio detalla otros procesos en los que el Gobierno determina quiénes
pueden aspirar a los subsidios y cómo se determina el monto. También se
hace eco de "irregularidades y obstáculos" en estas concesiones, así
como de quejas de quienes las han sufrido.
Ejemplos
Según Fidel Rendón Matienzo, delegado a la Asamblea Provincial del Poder
Popular y periodista de la oficial Agencia Cubana de Noticias, "ha
habido de todo, como en botica" en referencia a otorgamientos "a
familias y personas que no lo necesitan".
"(…)Un asunto tan serio como la vivienda, que es uno de los problemas
sociales más grandes que tiene el país no ha tenido todo el seguimiento,
ni la atención que merece", critica.
Lectores del sitio oficial se han quejado de que "a veces no hay
cemento, acero (cabillas) y algunos elementos de terminación, (herrajes,
sobre todo). Sin embargo, muchos de esos productos los ofertan
particulares, pero el banco no permite hacer otras transacciones con
ellos más allá del pago de la fuerza de trabajo y la transportación".
Un comentarista identificado como DSB escribió su odisea: "A mi abuela
de 83 años le otorgaron el subsidio (para las condiciones constructivas
deplorables en que se encontraba la vivienda no le dieron el monto que
correspondía). Pasé mil trabajos, muchas madrugadas en el rastro y
ausencias a mi centro de trabajo. Muchas veces falté en vano, porque no
resolví nada, y todo para lograr adquirir una parte de los materiales
(otros en el transcurso de casi un año nunca aparecieron). El estado no
disponía de transporte para transportar los materiales".
"Nunca pude conseguir quien me realizara la mano de obra pues siempre
que veían el estado del inmueble me decían que era muy poco dinero con
el que contábamos para pagarles (…) Fin de la historia: se venció el
plazo del subsidio, también la prórroga solicitada. Hubo que hacer
renuncia y entregarlo todo. Mi abuela falleció con el sueño no cumplido
de tener una vivienda con las condiciones mínimas para habitarla.
Verdaderamente triste", concluyó.
Edificio Lefont: 78 familias en un limbo legal
Cubadebate incluyó en su artículo la situación en que se encuentran 78
familias que "permanecen en un limbo legal". Muchas de estas personas
habitan en el edificio Lefont, ubicado en la Calzada del Cerro.
A finales de los años 90, la Dirección Municipal de Salud otorgó el
inmueble a trabajadores de ese sindicato. Pero la mayoría de los
inquilinos, que viven en un estado deplorable (expertos han declarado
que el inmueble está para demoler), no tienen la titularidad de sus
respectivas viviendas.
Lenka Terry, vicepresidenta del Gobierno municipal, dice que la
situación de los vecinos del lugar "es complicada" y que "no está en sus
manos resolver algunas cosas, sino que depende de instancias a nivel
provincial".
El edificio ni siquiera consta como inscrito en la Dirección Municipal
de Justicia con el número con el que les fue otorgado.
La carencia de "estatus legal" no ha permitido a los habitantes del
Lefont realizar determinadas gestiones como cambios de dirección,
solicitud de tarjeta de abastecimiento en el municipio, contrato de
servicios como gas y agua o la solicitud de un subsidio que permita a
algunos mejorar las condiciones de su vivienda.
Esther Brunet, una de las afectadas, aseguró que en reiteradas ocasiones
ha acudido ante las autoridades del Cerro en busca de una solución para
su vivienda, pero no ha recibido respuestas concretas.
"Me dicen que no tienen un lugar donde meterme y yo lo que sé es que no
puedo seguir aquí. Este cuarto se moja completo y las paredes están
cuarteadas. Los que han venido a ver la casa han dicho que lo que lleva
es demolición, pero no se ha podido hacer nada porque la Vicepresidenta
de Construcción a nivel municipal, dice que no tiene un local para el
que podamos ir".
Source: Funcionarios admiten serios problemas alrededor de los subsidios
a la construcción | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1498576856_32173.html
Monday, June 26, 2017
The Lethargy Of A Coastal Town In Camagüey
The Lethargy Of A Coastal Town In Camagüey
14ymedio, Reinaldo Escobar, Florida, Cuba, 26 June 2017 — "The sea water
cleans everything," Agustin reflects as he calls out his
merchandise. This 74-year-old forensic assistant now works renting
inflatable boats for the fishermen of Playa Florida, in Camagüey, a
coastal strip where tourists rarely come and the economic crisis is
strongly felt.
"I came here to escape the odor of death, and I did," jokes the worker,
one of the few residents in the unpopulated streets on Friday. On every
side many of the few houses that do not seem vacant exhibit a "for sale"
sign. "All of Playa Florida is for sale but no one wants to buy it," a
resident jokes.
Lacking the natural beauty of the north coast, with no functioning
industries and no important crops, the area is experiencing times of
hardship that have worsened in recent years. On the entrance road, a
rusted out anchor gives visitors a preview of the lethargy they will
find here.
Only 24 miles separate the fishermen's village from the municipal
center, but it takes between four and six hours to cover the route due
to the poor state of the road and the lack of public transport. On both
sides of the road, the invasive marabou weed rises defiantly.
Lack communication characterizes the village. Nowhere among its crowded
streets has a public telephone been installed and cell phones only
manage to pick up a signal near the medical clinic, due to the poor
coverage of the area.
The lack of mobility also sinks the area's small businesses. The private
restaurant Comida Criollo barely survives after being opened five
years. Alfredo, the paladar's chef, says that "from time to time a
foreign tourist arrives." People who "explore every corner with a map in
hand," but they are fewer and fewer.
Of the 4 million visitors who arrived in Cuba last year, only a few
dozen came to this coast without white sands or crystal clear water,
where to take a dip the bather must wear shoes to avoid the mud, stones
and mangrove roots.
"Without tourists there is no money," Bururu, an informal realtor,
tells 14ymedio. The high number of homes for sale has caused a collapse
of prices in the area. "A two-room house with a covered porch, cistern
and garden can cost less than 1,000 CUC (roughly $1,000 US)," he says.
"They put a jacuzzi in the bathroom and all the furniture inside is from
the mall," says Bururú while pointing to a newly painted building. The
dealer takes his time to describe the characteristics of each house,
hoping to make at least one sale.
"People do not want to stay because there is nothing to do here," he
explains to the 14ymedio. The man blames the stampede on the fact that
"there are no recreational options and also nowhere to work". "[The
fishing] is not as good as in other places, so it gives you something to
eat but not enough to make a living," he emphasizes.
Near the coastline, a fisherman removes the scales from a sea bass he
caught that morning. "I promised it to a family that wants to celebrate
the birthday of their youngest son," he tells a woman who inquires about
the price of fish.
"The fishing is very affected since they built the embankment," says the
fisherman. "This area used to get a lot of oysters, but that has
decreased a lot," he adds.
The narrow and rugged access road divides the wetland in two and it has
lost a part of the mangroves in its southern area. "Experts came here to
research it and said that cutting the flow of water had increased the
salinity and that is killing the mangroves."
In 2009 the United Nations Small Grants Program provided more than
$40,000 in funding for ecosystem recovery, but eight years later the
damage has hardly been reversed. "The sea water has entered the river
Mala Fama inland," says the fisherman.
The coast has also been affected by rising sea levels, to the extent
that rumors of relocating the village have increased in recent
years. Wooden palisades are trying to slow down the push of the waves
during hurricanes, but they seem like ridiculous chopsticks in the face
of the immensity of the Caribbean.
The picture of deterioration is completed by the Argentina Campsite.
where for months there has been neither electricity nor water. Julia,
the guard who watches the entrance of the abandoned place, is
categorical. "Here in Florida Beach, the only thing that is abundant is
gnats and mosquitoes."
Source: The Lethargy Of A Coastal Town In Camagüey – Translating Cuba -
http://translatingcuba.com/the-lethargy-of-a-coastal-town-in-camaguey/
14ymedio, Reinaldo Escobar, Florida, Cuba, 26 June 2017 — "The sea water
cleans everything," Agustin reflects as he calls out his
merchandise. This 74-year-old forensic assistant now works renting
inflatable boats for the fishermen of Playa Florida, in Camagüey, a
coastal strip where tourists rarely come and the economic crisis is
strongly felt.
"I came here to escape the odor of death, and I did," jokes the worker,
one of the few residents in the unpopulated streets on Friday. On every
side many of the few houses that do not seem vacant exhibit a "for sale"
sign. "All of Playa Florida is for sale but no one wants to buy it," a
resident jokes.
Lacking the natural beauty of the north coast, with no functioning
industries and no important crops, the area is experiencing times of
hardship that have worsened in recent years. On the entrance road, a
rusted out anchor gives visitors a preview of the lethargy they will
find here.
Only 24 miles separate the fishermen's village from the municipal
center, but it takes between four and six hours to cover the route due
to the poor state of the road and the lack of public transport. On both
sides of the road, the invasive marabou weed rises defiantly.
Lack communication characterizes the village. Nowhere among its crowded
streets has a public telephone been installed and cell phones only
manage to pick up a signal near the medical clinic, due to the poor
coverage of the area.
The lack of mobility also sinks the area's small businesses. The private
restaurant Comida Criollo barely survives after being opened five
years. Alfredo, the paladar's chef, says that "from time to time a
foreign tourist arrives." People who "explore every corner with a map in
hand," but they are fewer and fewer.
Of the 4 million visitors who arrived in Cuba last year, only a few
dozen came to this coast without white sands or crystal clear water,
where to take a dip the bather must wear shoes to avoid the mud, stones
and mangrove roots.
"Without tourists there is no money," Bururu, an informal realtor,
tells 14ymedio. The high number of homes for sale has caused a collapse
of prices in the area. "A two-room house with a covered porch, cistern
and garden can cost less than 1,000 CUC (roughly $1,000 US)," he says.
"They put a jacuzzi in the bathroom and all the furniture inside is from
the mall," says Bururú while pointing to a newly painted building. The
dealer takes his time to describe the characteristics of each house,
hoping to make at least one sale.
"People do not want to stay because there is nothing to do here," he
explains to the 14ymedio. The man blames the stampede on the fact that
"there are no recreational options and also nowhere to work". "[The
fishing] is not as good as in other places, so it gives you something to
eat but not enough to make a living," he emphasizes.
Near the coastline, a fisherman removes the scales from a sea bass he
caught that morning. "I promised it to a family that wants to celebrate
the birthday of their youngest son," he tells a woman who inquires about
the price of fish.
"The fishing is very affected since they built the embankment," says the
fisherman. "This area used to get a lot of oysters, but that has
decreased a lot," he adds.
The narrow and rugged access road divides the wetland in two and it has
lost a part of the mangroves in its southern area. "Experts came here to
research it and said that cutting the flow of water had increased the
salinity and that is killing the mangroves."
In 2009 the United Nations Small Grants Program provided more than
$40,000 in funding for ecosystem recovery, but eight years later the
damage has hardly been reversed. "The sea water has entered the river
Mala Fama inland," says the fisherman.
The coast has also been affected by rising sea levels, to the extent
that rumors of relocating the village have increased in recent
years. Wooden palisades are trying to slow down the push of the waves
during hurricanes, but they seem like ridiculous chopsticks in the face
of the immensity of the Caribbean.
The picture of deterioration is completed by the Argentina Campsite.
where for months there has been neither electricity nor water. Julia,
the guard who watches the entrance of the abandoned place, is
categorical. "Here in Florida Beach, the only thing that is abundant is
gnats and mosquitoes."
Source: The Lethargy Of A Coastal Town In Camagüey – Translating Cuba -
http://translatingcuba.com/the-lethargy-of-a-coastal-town-in-camaguey/
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