Aedes y ruinas en La Habana
ADRIANA ZAMORA | La Habana | 2 Abr 2016 - 9:36 am.
Aunque la información sobre la campaña contra el Aedes aegyti cedió
terreno en los medios oficiales cubanos, primero ante la avalancha
informativa que causó la visita del presidente Barack Obama, y luego con
el megaconcierto de los Rolling Stones, la batida contra el agente
transmisor del virus zika no se ha detenido.
Hasta ahora se ha dado información sobre unos pocos casos comprobados de
zika, pero los rumores de "personas ingresadas por tener fiebre y
conjuntivitis" abundan por todas partes, especialmente en Centro Habana.
Este municipio, además de ser considerado de alto riesgo epidemiológico
por las autoridades de Salud Pública, es una zona donde se hace difícil
contener los criaderos de mosquitos.
"Allá arriba nadie sube para revisar", comenta la dependienta de una
cafetería particular en la calle Monte, señalando la segunda planta de
una casa que perdió el techo. "En esta misma calle hay varias casas que
están así, y en todo Centro Habana es igual".
Los derrumbes parciales y totales, tan frecuentes en el municipio, son
criaderos en potencia, pues la basura y los charcos de agua se acumulan
sin que nadie haya sido hasta ahora capaz de evitarlo.
En la calle Industria, entre San Martín y San Rafael, al lado del cine
Mégano, persiste un derrumbe que ha sido usado como basurero y baño
público por vecinos y transeúntes durante años.
"Ya ni me acuerdo desde cuándo están esos escombros ahí", asegura una
vecina de la casa colindante. "Ahorita lo podemos declarar patrimonio,
por el tiempo que tiene".
Según esta señora, con motivo de la visita de Obama se sacaron algunos
escombros, pero la ruina continúa siendo un lugar propicio para albergar
Aedes. "Hasta que no lo limpien completo seguirá habiendo un posible
foco ahí", opina.
Justo al frente, el antiguo teatro Campoamor, también en ruinas, ofrece
cobijo a los mosquitos y a cualquier otra plaga. "Y allí adentro nadie
entra a fumigar", aseguran los vecinos.
Por si fuera poco, la práctica de tapiar los derrumbes provoca la
limitación del acceso a los trabajadores de la campaña que deben
pesquisar buscando criaderos. La Habana Vieja también es un municipio
afectado por las tapias. Es el caso del edificio Maravilla, situado en
Villegas entre Brasil y Amargura.
"Lo tapiaron para que la gente no tirara basura ni lo usara de
urinario", explica una señora que barre la calle frente al muro. Aunque
se haya evitado el basurero, la falta de techo y ventanas favorece la
acumulación de agua dentro de las paredes que quedan, y al lugar no
acceden los fumigadores.
En la calle Monte, entre Carmen y Rastro, Centro Habana, un derrumbe
tapiado hace años preocupa a los vecinos. Alguien incluso ha pintado
sobre el muro un cartel: "AKI HAY UN FOCO DE AEDES". Pero ni siquiera
esta advertencia ha logrado que la campaña de Salud Pública se interese
por las ruinas.
"Total —comenta un hombre que compra en el mercado de la siguiente
esquina— el muro tiene huecos y la gente sigue orinando dentro".
Tapiar los derrumbes no parece una práctica que vaya a detenerse, a
pesar de que empeora evidentemente la situación epidemiológica de la
ciudad. Justo unos días antes de la llegada de Barack Obama,
trabajadores de la Oficina del Historiador tapiaron una casa derrumbada
en Aguacate entre Obispo y Obrapía. Para los vecinos del lugar, ahora
que la ruina no se ve, las autoridades pueden olvidarla a conveniencia.
"No van a construir nada y las plagas van a gozar", opina un vendedor de
mascotas del parque aledaño. "Lo que tienen que hacer es traer una
excavadora y sacar todos los escombros, dejar el lugar limpio, para que
no se acumule churre".
Los responsables de la campaña están conscientes de que limpiar los
derrumbes debería ser la práctica correcta para evitar los criaderos. Lo
han hecho en el cine de la calle Neptuno que, luego de años, ha sido
vaciado de escombros. Una trabajadora que hace pesquisas buscando focos
de Aedes revisa el ahora vacío local, al cual no le queda más que una
tercera parte del techo.
"Queremos limpiar todos los derrumbes", asegura. "Así podemos controlar
mejor al mosquito". Mientras, algunos vecinos y transeúntes la felicitan
por la iniciativa a ella y al resto de los que la acompañan en la pesquisa.
A pesar de la buena voluntad de estos trabajadores antiaedes, Centro
Habana es un terreno difícil para combatir al vector. Un joven
estudiante de estomatología, voluntario en la campaña, opina que "no hay
quien pare al mosquito" en el municipio.
"Habría que levantar Centro Habana y volverla a construir. Aquí, además
de los derrumbes y las plantas altas sin techo, están las alcantarillas
desbordadas y los salideros", explica. "Cuando arreglas uno aquí, salta
otro por allá. Así no se va a poder controlar nunca la situación", lamenta.
Source: Aedes y ruinas en La Habana | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1459515034_21374.html
Cuba need lacks adequate housing for it's people. Over 880,000 (official data 07/2017) houses need extensive repairs or have to be built. Houses could only be "exchanged" until recently. Now they can be sold. Often houses are impounded for "infractions". People that leave the country illegally lose their property rights. This site highlights the plight of Cubans. La vivienda: problema Cubana
Saturday, April 2, 2016
Saturday, March 26, 2016
Sunday, March 20, 2016
La casa donde dormirá Obama en Cuba
La casa donde dormirá Obama en Cuba
"Este es un lugar que fue construido para impresionar", dijo John
Caulfield, quien fue el principal diplomático de Washington en La Habana
entre 2011 y 2014
Agencias, Madrid | 19/03/2016 10:20 pm
La mansión en La Habana donde pasarán dos noches el presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, y su familia, sobrevivió a la guerra, la
revolución y hasta una ocupación de Albania, informa la agencia Reuters.
Ahora, con los lazos diplomáticos restaurados entre Cuba y Estados
Unidos y el descongelamiento de las relaciones, la residencia de los
embajadores de Washington en La Habana resurge como centro de influencia
en la Isla de Gobierno comunista.
El edificio de dos plantas, construido entre 1939 y 1942, es más de la
mitad del tamaño de la Casa Blanca, según datos del Departamento de
Estado de EEUU, y fue levantado con los mejores materiales y mano de
obra de ese tiempo, relata Daniel Trotta, de la agencia Reuters.
EEUU abandonó la mansión entre 1961 y 1977 después de la Revolución
Cubana de 1959, cuando Fidel Castro llegó al poder. Washington cortó los
lazos entonces y el hogar fue dejado al cuidado de Albania y luego de
los suizos.
Los pisos y las columnas exteriores son atractivos e impresionantes,
confeccionados de coral con piedra caliza y mármol, dijo un hombre que
vivía allí al compararlo con las mejores residencias de embajadores de
EEUU en Londres, París o Buenos Aires.
"Este es un lugar que fue construido para impresionar", dijo John
Caulfield, quien fue el principal diplomático de Washington en La Habana
entre 2011 y 2014. La suite presidencial en la planta de arriba cuenta
con dos dormitorios, dos baños y una sala de descanso.
El nivel superior también tiene otros cuatro dormitorios grandes con
baños privados.
El mandatario, su esposa Michelle, sus dos hijas y la madre de la
Primera Dama permanecerán allí el domingo y el lunes por la noche
durante la primera visita a Cuba de un presidente de EEUU desde hace 88
años.
Las zonas comunes y de trabajo se encuentran en la planta baja.
El Departamento de Estado compró el terreno y construyó la residencia
cuando EEUU estaba comenzando a involucrarse en la Segunda Guerra Mundial.
"Es realmente un ejemplo del poder blando. Se puede caminar a través de
esa puerta que impresiona. Es cara, pero no tan cara como un
portaaviones", dijo Caulfield.
El barrio donde está ubicada la residencia, actualmente conocido como
Cubanacán, fue llamado Country Club Park cuando la mansión fue
edificada. Tiene una parcela de dos hectáreas, una piscina y una cancha
de tenis.
"No está mal para una vivienda pública", dijo Caulfield.
El funcionario de mayor rango que se alojó antes allí fue Richard Nixon,
en 1955, cuando era vicepresidente.
Source: La casa donde dormirá Obama en Cuba - Noticias - Cuba - Cuba
Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/la-casa-donde-dormira-obama-en-cuba-325137
"Este es un lugar que fue construido para impresionar", dijo John
Caulfield, quien fue el principal diplomático de Washington en La Habana
entre 2011 y 2014
Agencias, Madrid | 19/03/2016 10:20 pm
La mansión en La Habana donde pasarán dos noches el presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, y su familia, sobrevivió a la guerra, la
revolución y hasta una ocupación de Albania, informa la agencia Reuters.
Ahora, con los lazos diplomáticos restaurados entre Cuba y Estados
Unidos y el descongelamiento de las relaciones, la residencia de los
embajadores de Washington en La Habana resurge como centro de influencia
en la Isla de Gobierno comunista.
El edificio de dos plantas, construido entre 1939 y 1942, es más de la
mitad del tamaño de la Casa Blanca, según datos del Departamento de
Estado de EEUU, y fue levantado con los mejores materiales y mano de
obra de ese tiempo, relata Daniel Trotta, de la agencia Reuters.
EEUU abandonó la mansión entre 1961 y 1977 después de la Revolución
Cubana de 1959, cuando Fidel Castro llegó al poder. Washington cortó los
lazos entonces y el hogar fue dejado al cuidado de Albania y luego de
los suizos.
Los pisos y las columnas exteriores son atractivos e impresionantes,
confeccionados de coral con piedra caliza y mármol, dijo un hombre que
vivía allí al compararlo con las mejores residencias de embajadores de
EEUU en Londres, París o Buenos Aires.
"Este es un lugar que fue construido para impresionar", dijo John
Caulfield, quien fue el principal diplomático de Washington en La Habana
entre 2011 y 2014. La suite presidencial en la planta de arriba cuenta
con dos dormitorios, dos baños y una sala de descanso.
El nivel superior también tiene otros cuatro dormitorios grandes con
baños privados.
El mandatario, su esposa Michelle, sus dos hijas y la madre de la
Primera Dama permanecerán allí el domingo y el lunes por la noche
durante la primera visita a Cuba de un presidente de EEUU desde hace 88
años.
Las zonas comunes y de trabajo se encuentran en la planta baja.
El Departamento de Estado compró el terreno y construyó la residencia
cuando EEUU estaba comenzando a involucrarse en la Segunda Guerra Mundial.
"Es realmente un ejemplo del poder blando. Se puede caminar a través de
esa puerta que impresiona. Es cara, pero no tan cara como un
portaaviones", dijo Caulfield.
El barrio donde está ubicada la residencia, actualmente conocido como
Cubanacán, fue llamado Country Club Park cuando la mansión fue
edificada. Tiene una parcela de dos hectáreas, una piscina y una cancha
de tenis.
"No está mal para una vivienda pública", dijo Caulfield.
El funcionario de mayor rango que se alojó antes allí fue Richard Nixon,
en 1955, cuando era vicepresidente.
Source: La casa donde dormirá Obama en Cuba - Noticias - Cuba - Cuba
Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/la-casa-donde-dormira-obama-en-cuba-325137
Monday, March 14, 2016
La ‘vía Obama’
La 'vía Obama'
ZUNILDA MATA, La Habana | Marzo 13, 2016
Cuando el papa Francisco viajó por primera vez a Cuba, el humor popular
bautizó como "la vía sacra" a las calles que recorrería el pontífice. El
trayecto fue pintado y en algunos partes arreglado el pavimento, para
que el obispo de Roma no se topara con las desteñidas fachadas y los
numerosos baches que caracterizan la ruta. Para el recibimiento de
Barack Obama la ciudad también está siendo maquillada y sus residentes
advertidos de cómo deben comportarse.
La "vía Obama" incluye el estadio Latinoamericano, donde el presidente
de Estados Unidos asistirá a un partido entre la selección cubana y los
Tampa Bay Rays, el próximo 22 de marzo. Los alrededores del coloso del
Cerro son un hervidero de arreglos y expectación. Las invitaciones para
entrar a la histórica jornada ya han comenzado a repartirse entre
miembros del Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas y la
Federación Estudiantil Universitaria.
"Hay que ir obligado porque es una tarea del partido", comentó a este
diario Pascual un jubilado de 78 años quien aclara que no le gusta "la
pelota ni tampoco Obama". En su núcleo del PCC han hecho una
convocatoria a estar desde temprano en el estadio y a "mantener la
disciplina todo el tiempo". Con cierta ironía el anciano apunta que
tales llamados le han recordado "los años setenta cuando se hacían estas
cosas con presidentes del bloque socialista".
En varios centros de trabajo han convocado a "mostrar solidaridad, pero
sin llevar banderas norteamericanas ni el rostro de Obama en los
carteles", refiere a este diario la empleada de una sucursal bancaria
que fue citada para el Latinoamericano. "Nos dijeron que debemos darle
la bienvenida con respeto, pero sin muestras de demasiado afecto", se
queja la señora.
Por un precio de 7 pesos convertibles ya es posible adquirir en el
mercado informal algunas de estas invitaciones entregadas a los cuadros
afines al gobierno. "Compra ahora que después se van a disparar los
precios", comentaba un vendedor ilegal en las cercanías del estadio y
quien decía tener una decena de boletos. "No importa si quedas en el
gallinero", le comentaba a un joven interesado en un ticket pero
receloso de que le tocara un asiento muy alejado del campo. "¿Pero tú
quieres ir a ver el juego o ir a ver a Obama?", le cuestionó el mercader.
Gracias a Obama ha ocurrido el milagro de que el estadio Latinoamericano
estrene una red wifi con conexión a internet. Este domingo en la mañana
los jóvenes se aglomeraba en las cercanías, tratando de evitar las gotas
de pintura que caían desde los andamios. "El dinero de estas
reparaciones lo puso el equipo de los Tampa Bay Rays para no jugar en
una ruina", especula un vecino del "parque del Latino", como se le
conoce al área con bancos que está a las afueras del Coloso del Cerro.
Una señora mayor que sube por la avenida 20 de Mayo, cuyo nombre evoca
la fecha de fundada la República cubana, se lamenta de que "allá abajo
donde yo vivo no llegaron. Atarés sigue siendo un desastre, ahí las
casas están tan destruidas que no se pueden maquillar con pintura", se
queja en voz alta.
Cerca de ella, una mujer está conectada a la red inalámbrica y a través
de la aplicación Imo de su teléfono le enseña a la hija emigrada lo que
hace el padre que está encaramado en la torre de luces del estadio dando
una mano de pintura. "Dale fílmame a ver me si alguien me ve por allá y
me quiere contratar", bromea el padre cuando baja para un descanso.
En la gasolinera de la firma Cupet ubicada en la intersección de Boyeros
y Ayestarán, la Dirección de contrainteligencia (DCI), le ha pedido a la
administradora del lugar los nombres y números de carné de identidad de
todos los que trabajarán los días en que el mandatario estadounidense
esté en la ciudad. El esquema se repite en todos los centros estatales
que se encuentran ubicados dentro de la "vía Obama".
El recorrido de la primera dama, Michelle Obama también está precedido
de arreglos y advertencias. En el policlínico de las calles 18 y 15, en
el Vedado, donde se asegura que hará una visita, han cambiado hasta los
sillones de estomatología y los muebles sanitarios de todos los baños.
Los trabajadores del centro de salud han sido advertidos de que ese día
tienen que ir con su "mejor ropa". El anuncio fue hecho en una reunión
donde una empleada del laboratorio llegó a preguntar "¿Tenemos que venir
en tacones?" y otros reclamaron que les entregaran un módulo de
vestimenta para la ocasión. La semana pasada los pacientes han convivido
con los albañiles y otros obreros de la construcción, que apuran el
ritmo ante la llegada de la esposa de Obama.
Todo apunta a que el inquilino de la Casa Blanca tratará de sacarle el
máximo provecho a cada minuto en la Isla y tocará las fibras más
sensibles de la identidad nacional. Además de participar en un partido
de pelota, se especula que visitará el Santuario del Cobre en Santiago
de Cuba, como un homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre, Cachita.
Una conferencia en el Aula Magna de La Habana también se hallaría en el
itinerario del mandatario. La cita podría ser una gran oportunidad para
hablar no solo ante los jóvenes y profesores que asistirán al lugar sino
de transmitir el discurso en vivo por la televisión nacional. "Hay temor
de que haga como el expresidente Jimmy Carter que frente al micrófono y
en directo habló del proyecto Varela y se armó tremendo lío. No sabíamos
si cortar o no la señal.", cuenta Gerardo, un técnico jubilado del
Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).
En los bajos de un edificio de microbrigada en Nuevo Vedado, y mientras
esperan el ascensor, dos vecinos se burlan de todos los excesos
organizativos por la llegada del presidente de EE UU. "Ahora seguro que
tenemos que repetir aquello de: Obama amigo, el pueblo está contigo",
pero el joven con el que conversa no piensa lo mismo. "Qué va, a ese le
vamos a decir en inglés: Obama brother, we want the power".
Las expectativas crecen en la población. El taxista de un almendrón que
hace la ruta desde el Parque de la Fraternidad hasta Santiago de las
Vegas, bromeaba este sábado con sus clientes diciendo que el 21 de marzo
es el cumpleaños de su mujer y le iba a pedir a Obama que lo ayudara
"con el regalo". Los clientes dentro del auto se sumaron a los pedidos,
en una escena digna de la película italiana Milagro en Milán.
"Le voy a pedir una casa, pero con todo lo que lleva una casa", comentó
una mujer de treinta años. La risa estalla dentro del taxi colectivo que
cruza en ese momento la intersección con la calle Tulipán, otro de los
puntos que conforman la ya bautizada "vía Obama".
Source: La 'vía Obama' -
http://www.14ymedio.com/nacional/via-Obama_0_1961203861.html
ZUNILDA MATA, La Habana | Marzo 13, 2016
Cuando el papa Francisco viajó por primera vez a Cuba, el humor popular
bautizó como "la vía sacra" a las calles que recorrería el pontífice. El
trayecto fue pintado y en algunos partes arreglado el pavimento, para
que el obispo de Roma no se topara con las desteñidas fachadas y los
numerosos baches que caracterizan la ruta. Para el recibimiento de
Barack Obama la ciudad también está siendo maquillada y sus residentes
advertidos de cómo deben comportarse.
La "vía Obama" incluye el estadio Latinoamericano, donde el presidente
de Estados Unidos asistirá a un partido entre la selección cubana y los
Tampa Bay Rays, el próximo 22 de marzo. Los alrededores del coloso del
Cerro son un hervidero de arreglos y expectación. Las invitaciones para
entrar a la histórica jornada ya han comenzado a repartirse entre
miembros del Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas y la
Federación Estudiantil Universitaria.
"Hay que ir obligado porque es una tarea del partido", comentó a este
diario Pascual un jubilado de 78 años quien aclara que no le gusta "la
pelota ni tampoco Obama". En su núcleo del PCC han hecho una
convocatoria a estar desde temprano en el estadio y a "mantener la
disciplina todo el tiempo". Con cierta ironía el anciano apunta que
tales llamados le han recordado "los años setenta cuando se hacían estas
cosas con presidentes del bloque socialista".
En varios centros de trabajo han convocado a "mostrar solidaridad, pero
sin llevar banderas norteamericanas ni el rostro de Obama en los
carteles", refiere a este diario la empleada de una sucursal bancaria
que fue citada para el Latinoamericano. "Nos dijeron que debemos darle
la bienvenida con respeto, pero sin muestras de demasiado afecto", se
queja la señora.
Por un precio de 7 pesos convertibles ya es posible adquirir en el
mercado informal algunas de estas invitaciones entregadas a los cuadros
afines al gobierno. "Compra ahora que después se van a disparar los
precios", comentaba un vendedor ilegal en las cercanías del estadio y
quien decía tener una decena de boletos. "No importa si quedas en el
gallinero", le comentaba a un joven interesado en un ticket pero
receloso de que le tocara un asiento muy alejado del campo. "¿Pero tú
quieres ir a ver el juego o ir a ver a Obama?", le cuestionó el mercader.
Gracias a Obama ha ocurrido el milagro de que el estadio Latinoamericano
estrene una red wifi con conexión a internet. Este domingo en la mañana
los jóvenes se aglomeraba en las cercanías, tratando de evitar las gotas
de pintura que caían desde los andamios. "El dinero de estas
reparaciones lo puso el equipo de los Tampa Bay Rays para no jugar en
una ruina", especula un vecino del "parque del Latino", como se le
conoce al área con bancos que está a las afueras del Coloso del Cerro.
Una señora mayor que sube por la avenida 20 de Mayo, cuyo nombre evoca
la fecha de fundada la República cubana, se lamenta de que "allá abajo
donde yo vivo no llegaron. Atarés sigue siendo un desastre, ahí las
casas están tan destruidas que no se pueden maquillar con pintura", se
queja en voz alta.
Cerca de ella, una mujer está conectada a la red inalámbrica y a través
de la aplicación Imo de su teléfono le enseña a la hija emigrada lo que
hace el padre que está encaramado en la torre de luces del estadio dando
una mano de pintura. "Dale fílmame a ver me si alguien me ve por allá y
me quiere contratar", bromea el padre cuando baja para un descanso.
En la gasolinera de la firma Cupet ubicada en la intersección de Boyeros
y Ayestarán, la Dirección de contrainteligencia (DCI), le ha pedido a la
administradora del lugar los nombres y números de carné de identidad de
todos los que trabajarán los días en que el mandatario estadounidense
esté en la ciudad. El esquema se repite en todos los centros estatales
que se encuentran ubicados dentro de la "vía Obama".
El recorrido de la primera dama, Michelle Obama también está precedido
de arreglos y advertencias. En el policlínico de las calles 18 y 15, en
el Vedado, donde se asegura que hará una visita, han cambiado hasta los
sillones de estomatología y los muebles sanitarios de todos los baños.
Los trabajadores del centro de salud han sido advertidos de que ese día
tienen que ir con su "mejor ropa". El anuncio fue hecho en una reunión
donde una empleada del laboratorio llegó a preguntar "¿Tenemos que venir
en tacones?" y otros reclamaron que les entregaran un módulo de
vestimenta para la ocasión. La semana pasada los pacientes han convivido
con los albañiles y otros obreros de la construcción, que apuran el
ritmo ante la llegada de la esposa de Obama.
Todo apunta a que el inquilino de la Casa Blanca tratará de sacarle el
máximo provecho a cada minuto en la Isla y tocará las fibras más
sensibles de la identidad nacional. Además de participar en un partido
de pelota, se especula que visitará el Santuario del Cobre en Santiago
de Cuba, como un homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre, Cachita.
Una conferencia en el Aula Magna de La Habana también se hallaría en el
itinerario del mandatario. La cita podría ser una gran oportunidad para
hablar no solo ante los jóvenes y profesores que asistirán al lugar sino
de transmitir el discurso en vivo por la televisión nacional. "Hay temor
de que haga como el expresidente Jimmy Carter que frente al micrófono y
en directo habló del proyecto Varela y se armó tremendo lío. No sabíamos
si cortar o no la señal.", cuenta Gerardo, un técnico jubilado del
Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).
En los bajos de un edificio de microbrigada en Nuevo Vedado, y mientras
esperan el ascensor, dos vecinos se burlan de todos los excesos
organizativos por la llegada del presidente de EE UU. "Ahora seguro que
tenemos que repetir aquello de: Obama amigo, el pueblo está contigo",
pero el joven con el que conversa no piensa lo mismo. "Qué va, a ese le
vamos a decir en inglés: Obama brother, we want the power".
Las expectativas crecen en la población. El taxista de un almendrón que
hace la ruta desde el Parque de la Fraternidad hasta Santiago de las
Vegas, bromeaba este sábado con sus clientes diciendo que el 21 de marzo
es el cumpleaños de su mujer y le iba a pedir a Obama que lo ayudara
"con el regalo". Los clientes dentro del auto se sumaron a los pedidos,
en una escena digna de la película italiana Milagro en Milán.
"Le voy a pedir una casa, pero con todo lo que lleva una casa", comentó
una mujer de treinta años. La risa estalla dentro del taxi colectivo que
cruza en ese momento la intersección con la calle Tulipán, otro de los
puntos que conforman la ya bautizada "vía Obama".
Source: La 'vía Obama' -
http://www.14ymedio.com/nacional/via-Obama_0_1961203861.html
Friday, March 11, 2016
Asfalto, pintura y béisbol para Obama… ¿y la comida de los cubanos qué?
Asfalto, pintura y béisbol para Obama… ¿y la comida de los cubanos qué?
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 11 Mar 2016 - 1:57 pm.
La Habana sufre el desorden habitual de un camerino minutos antes de
comenzar la puesta en escena. En esta ocasión, el maquillaje urbano,
previo a la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, implica
más premura, pero también más recursos que el Gobierno cubano evidencia
no tener.
"Este Gobierno apenas tiene condiciones para recibir a un mandatario de
Estados Unidos, porque 'Liborio' nunca imaginó que su revolución se
vería precisada del abrazo del Imperialismo, su enemigo jurado", dice
Raúl Ospín, vecino del consejo popular Latinoamericano.
"Para colmo, Obama llega en un momento inoportuno, en el que escasean
desde el papel sanitario y el detergente, hasta las viandas y las
carnes. El Gobierno podrá esconder a mendigos, desaparecer basurales,
retener al 'potencial delictivo', pero no sé cómo podrá disimular la
desbandada de gente correteando el día entero tras los camiones de
alimentos", añade.
Poda de árboles, pavimentación de avenidas, pintura de fachadas y
saneamiento de vertederos, son prácticas que ejecutan organismos del
Estado cuando se acercan visitas oficiales de mandatarios u otros altos
representantes extranjeros.
La avenida 20 de Mayo, que desemboca en el parque circundante al Estadio
Latinoamericano —sede del equipo Industriales—, se suma a las arterias
de La Habana que tuvieron la suerte de merecer una reparación capital.
Residentes de esta zona aseguran que "nadie recuerda la última vez" que
fue asfaltada.
"A lo mejor fue en el año 28 [cuando visitó la Isla el presidente
estadounidense John Calvin Coolidge] aunque en aquella fecha no existía
el estadio. De cualquier manera, nos tocó la rifa", bromea Hilario
Robles, vecino del consejo popular Pilar Atarés.
"Mi padre me contó sobre aquella fanfarria, de los besos y las flores
que los cubanos lanzaban muy alegres al paso de Coolidge por las calles
habaneras. Mi padre era muy mujeriego, y recordaba el acontecimiento
porque lo único que llamó su atención fue que la mujer de Machado tenía
mejor aspecto que la del presidente americano", añade.
"Besos sí, pero no sé qué flores pudiéramos lanzarle a Obama, porque si
la cosa está mala para conseguir una dieta variada de comida, imagínate
flores", comenta.
Obama será el primer presidente estadounidense en activo que visita Cuba
en más de 80 años.
"Detesto la pelota, pero me alegro un mundo que a Obama le guste, y que
además asista al juego que están anunciando para el Latino", dice
Yohandra Cantillo, refiriéndose al partido entre los Rays de Tampa Bay y
la selección cubana que presenciará el mandatario el 22 de marzo.
"Al menos tendremos, un rato, calle bonita, limpia y edificios pintados.
Pero hay dos cosas que me preocupan: lo primero es qué van a hacer con
los carretilleros que venden viandas y frutas en estos alrededores.
Supongo que al Gobierno no le conviene que Obama vea a la gente
matándose por comprar media cebolla, un pepino, dos boniatos y tres
plátanos pintones. Lo segundo es el punto WiFi en el parque, que ahora
está iluminadísimo de noche. Me pregunto si cuando se vaya Obama lo
dejarán así. Ese parque es histórico, y no precisamente por algo bueno.
Ya le prohibí a mis hijos ir a conectarse allí a ninguna hora", afirma
Cantillo.
Pese a que muchos llevan meses funcionando, Alexander Galván, vecino del
consejo popular Príncipe, desconfía de los puntos de conexión WiFi.
"Solo tienen como propósito servir de fachada, como los edificios que
pintan, las avenidas que arreglan y las instalaciones que reacondicionan".
"¿Cuándo estas reparaciones sucederán por demanda propia de los
ciudadanos y no por motivo de la visita de un dirigente o por
conveniencia del Gobierno?", critica.
"Por otro lado, Obama cree que los cubanos nos conectamos a internet
para buscar información… menudo loco todo aquel que lo crea, y lo digo
con el mayor respeto. La única razón de ser de esta revolución fue la
enemistad con Estados Unidos y, su justificación, el embargo. De mi
parte digo que si Obama trae comida, tendrá mi agradecimiento infinito,
porque internet es caro y además no se come", añade Galván.
Se refiere a declaraciones del presidente estadounidense, quien ha dicho
que con los nuevos puntos WiFi, "más cubanos están empezando a
conectarse para obtener información del mundo exterior".
Los operativos policiales contra revendedores de productos agrícolas,
conocidos como "carretilleros", experimentaron una escalada a finales de
2015 e inicios del presente año. En localidades como Habana Vieja,
Centro Habana y Plaza hubo enfrentamientos violentos entre fuerzas de la
Policía y cuentapropistas que intentaron resistirse a la confiscación de
sus productos y dinero.
"Supongo que ahorita ya nos mandan a recoger desplegando toda su fuerza
bruta, porque moral no tienen para decirle a un solo cubano que no venda
o compre comida a como dé lugar", advierte Osmar Rivero, carretillero de
Centro Habana.
"Quieren evitar que los visitantes vean los tumultos de gente tratando
de comprar los productos de los carretilleros, porque el Estado no tiene
oferta ni variedad. Solo rebajan los precios, de lo poco que ofertan,
para que quedemos como los malos de la película", señala.
"La gente ve un camión y, sin saber que producto trae, le cae atrás en
pandilla. Eso es hambre y lo demás es bobería. Ahora, porque viene
Obama, mucha fachada, mucho asfalto, mucho deporte, mucho WiFi, pero… ¿y
la comida qué?".
Source: Asfalto, pintura y béisbol para Obama… ¿y la comida de los
cubanos qué? | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1457640008_20835.html
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 11 Mar 2016 - 1:57 pm.
La Habana sufre el desorden habitual de un camerino minutos antes de
comenzar la puesta en escena. En esta ocasión, el maquillaje urbano,
previo a la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, implica
más premura, pero también más recursos que el Gobierno cubano evidencia
no tener.
"Este Gobierno apenas tiene condiciones para recibir a un mandatario de
Estados Unidos, porque 'Liborio' nunca imaginó que su revolución se
vería precisada del abrazo del Imperialismo, su enemigo jurado", dice
Raúl Ospín, vecino del consejo popular Latinoamericano.
"Para colmo, Obama llega en un momento inoportuno, en el que escasean
desde el papel sanitario y el detergente, hasta las viandas y las
carnes. El Gobierno podrá esconder a mendigos, desaparecer basurales,
retener al 'potencial delictivo', pero no sé cómo podrá disimular la
desbandada de gente correteando el día entero tras los camiones de
alimentos", añade.
Poda de árboles, pavimentación de avenidas, pintura de fachadas y
saneamiento de vertederos, son prácticas que ejecutan organismos del
Estado cuando se acercan visitas oficiales de mandatarios u otros altos
representantes extranjeros.
La avenida 20 de Mayo, que desemboca en el parque circundante al Estadio
Latinoamericano —sede del equipo Industriales—, se suma a las arterias
de La Habana que tuvieron la suerte de merecer una reparación capital.
Residentes de esta zona aseguran que "nadie recuerda la última vez" que
fue asfaltada.
"A lo mejor fue en el año 28 [cuando visitó la Isla el presidente
estadounidense John Calvin Coolidge] aunque en aquella fecha no existía
el estadio. De cualquier manera, nos tocó la rifa", bromea Hilario
Robles, vecino del consejo popular Pilar Atarés.
"Mi padre me contó sobre aquella fanfarria, de los besos y las flores
que los cubanos lanzaban muy alegres al paso de Coolidge por las calles
habaneras. Mi padre era muy mujeriego, y recordaba el acontecimiento
porque lo único que llamó su atención fue que la mujer de Machado tenía
mejor aspecto que la del presidente americano", añade.
"Besos sí, pero no sé qué flores pudiéramos lanzarle a Obama, porque si
la cosa está mala para conseguir una dieta variada de comida, imagínate
flores", comenta.
Obama será el primer presidente estadounidense en activo que visita Cuba
en más de 80 años.
"Detesto la pelota, pero me alegro un mundo que a Obama le guste, y que
además asista al juego que están anunciando para el Latino", dice
Yohandra Cantillo, refiriéndose al partido entre los Rays de Tampa Bay y
la selección cubana que presenciará el mandatario el 22 de marzo.
"Al menos tendremos, un rato, calle bonita, limpia y edificios pintados.
Pero hay dos cosas que me preocupan: lo primero es qué van a hacer con
los carretilleros que venden viandas y frutas en estos alrededores.
Supongo que al Gobierno no le conviene que Obama vea a la gente
matándose por comprar media cebolla, un pepino, dos boniatos y tres
plátanos pintones. Lo segundo es el punto WiFi en el parque, que ahora
está iluminadísimo de noche. Me pregunto si cuando se vaya Obama lo
dejarán así. Ese parque es histórico, y no precisamente por algo bueno.
Ya le prohibí a mis hijos ir a conectarse allí a ninguna hora", afirma
Cantillo.
Pese a que muchos llevan meses funcionando, Alexander Galván, vecino del
consejo popular Príncipe, desconfía de los puntos de conexión WiFi.
"Solo tienen como propósito servir de fachada, como los edificios que
pintan, las avenidas que arreglan y las instalaciones que reacondicionan".
"¿Cuándo estas reparaciones sucederán por demanda propia de los
ciudadanos y no por motivo de la visita de un dirigente o por
conveniencia del Gobierno?", critica.
"Por otro lado, Obama cree que los cubanos nos conectamos a internet
para buscar información… menudo loco todo aquel que lo crea, y lo digo
con el mayor respeto. La única razón de ser de esta revolución fue la
enemistad con Estados Unidos y, su justificación, el embargo. De mi
parte digo que si Obama trae comida, tendrá mi agradecimiento infinito,
porque internet es caro y además no se come", añade Galván.
Se refiere a declaraciones del presidente estadounidense, quien ha dicho
que con los nuevos puntos WiFi, "más cubanos están empezando a
conectarse para obtener información del mundo exterior".
Los operativos policiales contra revendedores de productos agrícolas,
conocidos como "carretilleros", experimentaron una escalada a finales de
2015 e inicios del presente año. En localidades como Habana Vieja,
Centro Habana y Plaza hubo enfrentamientos violentos entre fuerzas de la
Policía y cuentapropistas que intentaron resistirse a la confiscación de
sus productos y dinero.
"Supongo que ahorita ya nos mandan a recoger desplegando toda su fuerza
bruta, porque moral no tienen para decirle a un solo cubano que no venda
o compre comida a como dé lugar", advierte Osmar Rivero, carretillero de
Centro Habana.
"Quieren evitar que los visitantes vean los tumultos de gente tratando
de comprar los productos de los carretilleros, porque el Estado no tiene
oferta ni variedad. Solo rebajan los precios, de lo poco que ofertan,
para que quedemos como los malos de la película", señala.
"La gente ve un camión y, sin saber que producto trae, le cae atrás en
pandilla. Eso es hambre y lo demás es bobería. Ahora, porque viene
Obama, mucha fachada, mucho asfalto, mucho deporte, mucho WiFi, pero… ¿y
la comida qué?".
Source: Asfalto, pintura y béisbol para Obama… ¿y la comida de los
cubanos qué? | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1457640008_20835.html
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